El fin de semana pasado, mis amigos y yo conducimos hacia varios pueblos pequeños alrededor de Madrid, principalmente para comer, comer y comer. Originalmente solo queríamos encontrar un lugar para relajarnos, pero descubrimos inesperadamente varios restaurantes excelentes. Estoy compartiendo esto mientras los recuerdos están aún frescos.
Sorpresas en Alcalá de Henares
Nuestra primera parada fue Alcalá, este pueblo universitario está a solo media hora en coche de Madrid. Encontramos un restaurante llamado El Bedel cerca de la plaza principal. La fachada es pequeña, pero el ambiente dentro es muy animado. Pedimos su plato estrella, el cocido madrileño, la porción era realmente generosa—una ración era suficiente para tres personas. El caldo estaba especialmente rico, y la carne y los garbanzos estaban guisados hasta quedar tiernos, absolutamente perfectos con pan. El precio tampoco era caro, alrededor de 15 euros por persona por una comida muy satisfactoria.

Cochinillo Asado en Chinchón
Por la tarde, condujimos a Chinchón, un lugar famoso por su cochinillo asado. Fuimos al Mesón de la Virreina, recomendado por los locales. Es necesario reservar con antelación los fines de semana o no habrá mesas disponibles. La piel del cochinillo estaba tan crujiente que se podía cortar con el borde de un plato, y la carne era tierna y jugosa. Recomiendo encarecidamente acompañarlo con su vino tinto de la casa. Aunque no es de ninguna bodega famosa, marida perfectamente con este plato. El único inconveniente es que el precio es un poco elevado—un cochinillo para cuatro personas cuesta 60 euros, aunque definitivamente vale la pena.
| Nombre del Restaurante | Plato Recomendado | Precio Promedio | Consejos para Reservar |
| El Bedel | Cocido Madrileño | 15 euros | No es necesario entre semana |
| Mesón de la Virreina | Cochinillo Asado | 25 euros | Reservar obligatoriamente el fin de semana |
| Casa Duque | Chuletillas de Cordero | 20 euros | Se sugiere reservar con antelación |
Finalizando en Segovia
Nuestra última parada fue Segovia, principalmente para ver el acueducto, pero ya que estábamos allí tuvimos que probar la comida local. Caminando al azar por el casco antiguo, encontramos Casa Duque, donde preparan excelentes chuletillas de cordero. El cordero no tenía sabor fuerte, crujiente por fuera y tierno por dentro, perfecto con solo un poco de sal marina. Originalmente queríamos probar también su morcilla, pero estábamos demasiado llenos y tuvimos que renunciar. La terraza del restaurante tiene vistas a la catedral, y comer mientras disfrutas de la vista fue maravilloso.
Consejos Prácticos
Si también estás planeando visitar estos pueblos [alrededor de Madrid], te sugiero evitar las tardes de domingo, ya que muchos restaurantes cierran durante ese tiempo. Para el aparcamiento, es mejor encontrar aparcamientos públicos—las calles del casco antiguo son muy estrechas y difíciles para estacionar. Lleva algo de efectivo por si acaso, ya que algunos restaurantes pequeños no aceptan tarjetas de crédito. En general, este viaje culinario explorando [fincas de Madrid] y visitando Brihuega fue muy satisfactorio. La próxima vez planeo explorar hacia Toledo para ver qué buena comida hay allí.