Con el verano en España a la vuelta de la esquina, he estado pensando en las playas, el sol… y el peso extra que gané el invierno pasado. Un poco ansiosa, lo sé. He estado buscando formas de perder peso; correr me lastima las rodillas y el gimnasio se siente un poco monótono. Una amiga española me sugirió nadar, llamándolo el ejercicio de cuerpo completo más amigable para las articulaciones. Así que comencé mi plan de natación autodidacta el mes pasado, ¡y para mi sorpresa, está funcionando muy bien! Ya he perdido casi 3 kilogramos, así que quería compartir mi experiencia con todos.

Elegir un lugar y prepararse
¡Las piscinas públicas en España son increíblemente convenientes! Vivo en Madrid, y hay una en casi cada distrito. Puedes buscar en Google Piscina Municipal + el nombre de tu ciudad para encontrar una cerca de ti. Obtener un pase mensual o de múltiples visitas suele ser muy asequible, mucho más barato que una membresía de gimnasio. Antes de ir, asegúrate de tener: un traje de baño, gafas, una gorra de natación, una toalla de secado rápido y chanclas. Ah, y llevar un pequeño candado para la taquilla te dará tranquilidad.
¿Cómo empezar desde cero?
Yo era una completa principiante que incluso tenía miedo de meterme al agua. Mi estrategia fue conquistar primero mi miedo, luego aprender los estilos. El primer paso es aprender a flotar y respirar, que es la parte más crucial de aprender a nadar! Puedes practicar en la parte poco profunda, agarrándote del borde de la piscina:
- Práctica de retención de la respiración: Toma una respiración profunda, pon tu cabeza bajo el agua, siente la flotabilidad y mantén la respiración el mayor tiempo que puedas.
- Exhalar bajo el agua: Una vez que te sientas cómoda aguantando la respiración, practica exhalando lentamente por la nariz o la boca bajo el agua. Ver la corriente de burbujas es bastante divertido.
- Práctica de flotación: Relaja tu cuerpo e intenta dejarlo flotar en la superficie como una hoja. Puedes comenzar con el ‘flotador muerto’ (cara abajo) y luego intentar flotar de espaldas.
Cuando ya no tengas miedo de hundir la cabeza bajo el agua y puedas flotar y respirar con facilidad, ¡felicitaciones, ya estás a mitad de camino! Luego, puedes comenzar a aprender los estilos. Si necesitas vocabulario [de natación en español], esto podría ayudarte. Personalmente, recomiendo comenzar con la braza porque es más fácil levantar la cabeza para respirar, haciéndola amigable para principiantes. Hay montones de videos tutoriales en línea; solo busca Aprender a nadar braza. La clave es coordinar tus brazos y piernas. Observa e imita mucho, y poco a poco ve familiarizándote con el agua.
Mi Plan de Entrenamiento de Ejemplo
Para perder peso, solo saber nadar no es suficiente; necesitas un plan de entrenamiento. Creé un horario simple para mí que puedes usar como referencia y ajustar a tus propias necesidades.
| Día | Enfoque de Entrenamiento | Distancia/Tiempo | Notas |
| Lunes | Ejercicios de piernas de braza | 30 minutos | Usa un flotador, enfócate en la potencia de la patada |
| Miércoles | Braza completa | 500 metros | Nada despacio, enfocándote en la técnica adecuada |
| Viernes | Patada estilo libre + Braza | 45 minutos | Las patadas de estilo libre son clave para la fuerza del core |
| Fin de semana | Descanso o nado suave | Como prefieras | Solo diviértete en el agua y relájate |
Lo más importante es la consistencia! Puede parecer agotador o que estás avanzando lentamente al principio—quizás unos [auriculares para nadar] podrían hacerlo más agradable—pero si te mantienes 2-3 veces a la semana, definitivamente verás un cambio después de un mes. No solo en tu peso, sino también en tu postura y bienestar mental en general. ¡Aquí estamos para convertirnos en versiones más saludables de nosotros mismos en el agua este verano! Si tienes buenos consejos de natación o historias de pérdida de peso, ¡no dudes en compartirlas!