Cuando llegué a España por primera vez, mi español se limitaba básicamente a ‘¡Hola!’ y ‘Gracias.’ Era difícil sentirme como un extraño, observando a todos a mi alrededor charlar sin esfuerzo. Tomé algunas clases por un tiempo, pero el ritmo era un poco lento y el horario no era muy flexible para autoestudiar español. Así que decidí embarcarme en mi viaje de autoaprendizaje! Hoy, quiero compartir mi experiencia personal de cómo pasé de cero a aprobar el examen DELE B1, esperando ofrecer un poco de inspiración a otros aprendices de español.
Mi Enfoque de Tres Pilares para el Autoaprendizaje
1. Combinando Libros de Texto y Aplicaciones
Para los libros de texto, utilicé la serie ‘Español Moderno’, un clásico en China. Su estructura gramatical es muy clara y bastante amigable para los aprendices chinos. Pero solo estar sumergido en un libro era demasiado aburrido, así que descargué varias aplicaciones para ayudarme. Usé Duolingo para memorizar vocabulario en mis momentos libres, Memrise por sus ejemplos de video auténticos, y SpanishDict, que es un salvavidas absoluto para buscar palabras, conjugaciones y frases de ejemplo. Dividí mi proceso de aprendizaje en dos partes:
- Estudio Estructurado: Me aseguré de dedicar al menos una hora al día con el libro de texto ‘Español Moderno’, haciendo los ejercicios y dominando los puntos gramaticales.
- Aprendizaje en Porciones Pequeñas: Durante mis traslados, mientras esperaba en fila, o incluso en el baño… abría una aplicación para repasar algunas palabras o escuchar un breve clip de noticias.

2. ¡Habla, No Seas Tímido!
¡Este es el paso más crucial! El idioma es para la comunicación, no solo para los exámenes. Al principio, solo me atrevía a decir algunas palabras al cajero del supermercado. Luego, me forcé a ir al mercado local a comprar alimentos y al ayuntamiento a hacer preguntas, incluso si tropezaba con mis palabras y cometía muchos errores gramaticales. Te darás cuenta de que la mayoría de los españoles son increíblemente amables y pacientes. Te escucharán atentamente e incluso te ayudarán a corregirte. Recuerda, ser tímido es el mayor obstáculo para aprender un idioma. Aquí hay algunos de mis ‘terrenos de práctica’ regulares:
| Escenario de Práctica | Objetivo | Dificultad |
| Supermercado/Panadería | Comprar, preguntar precios | ★☆☆ |
| Mercado Local/Mercadillo | Regatear, preguntar sobre ingredientes | ★★☆ |
| Banco/Ayuntamiento | Realizar trámites, preguntar sobre políticas | ★★★ |
| Intercambio de Idiomas | Conversación libre, hacer amigos | ★★★★☆ |
3. Creando un Ambiente Inmersivo
Dado que estás en España, debes aprovechar este entorno único. Cambié el idioma de mi teléfono a español, solo veía canales de televisión locales y escuchaba exclusivamente listas de reproducción de música en español. Puede que al principio no entiendas el 90% de lo que escuchas, pero el punto es acostumbrar tus oídos a los sonidos y la entonación del español. Te recomiendo encarecidamente ver series españolas en Netflix, como ‘La Casa de Papel’. Puedes activar los subtítulos en español y pausar para buscar cualquier palabra que no conozcas. Gradualmente, notarás que muchas palabras y expresiones aparecen repetidamente en diferentes contextos, y las recordarás sin esfuerzo. ¡Deja de ver con subtítulos en tu propio idioma! Esto es mucho más efectivo que la memorización mecánica de listas de vocabulario.