El sistema energético español ante su mayor reajuste
En 2024, la generación de energía renovable en España logró un notable crecimiento del 11,9%, alcanzando un máximo histórico. Al mismo tiempo, la producción fotovoltaica e hidroeléctrica aumentó considerablemente. Con ello, el país ha consolidado su posición de liderazgo en el proceso de descarbonización de Europa. Sin embargo, esta transición también ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de mejorar la capacidad de almacenamiento y de la red eléctrica.
Fuerte rendimiento de las renovables en 2024
Según el informe del Balance Energético 2024 del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el consumo de energía final en el país ha aumentado, con un crecimiento del 2,1% en el consumo de energía primaria y un 3,74% en la demanda final. En este contexto, las renovables crecieron más de un 6% en el mix de energía primaria, y en el sector de la generación eléctrica alcanzaron un crecimiento de dos dígitos del 11,9%. Específicamente, la generación solar fotovoltaica creció un 23,7% y la hidroeléctrica un 37,6%, mientras que la generación con carbón y gas natural disminuyó significativamente. Este logro sitúa a España a la vanguardia de Europa en cuanto a capacidad instalada.
La capacidad de almacenamiento se convierte en el desafío clave
Los expertos señalan que, aunque el aumento de la penetración de las renovables tiene efectos positivos, la estabilidad del sistema se enfrenta a una prueba. Antonio Delgado, director ejecutivo de AleaSoft, afirma que un reciente incidente de interrupción del suministro eléctrico ha puesto de manifiesto la urgencia de fortalecer la red, aumentar su flexibilidad y acelerar el despliegue del almacenamiento. Actualmente, la alta proporción de renovables está provocando un aumento de las horas con precios cero o negativos, lo que intensifica la volatilidad de los precios y afecta la viabilidad de nuevos proyectos. Las tecnologías de almacenamiento se consideran la solución central para garantizar la seguridad del suministro y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
El cuello de botella en la capacidad de la red limita el avance
Oliverio Álvarez, socio responsable de Energía en Deloitte, subraya que no basta con aumentar la potencia renovable para satisfacer el crecimiento de la demanda; el acceso y la eficiencia de la conexión a la red son los principales factores limitantes. La saturación de la red es un problema evidente que requiere una gestión regulatoria, planificación y procesos de aprobación más eficientes para atraer inversiones. Víctor Ruiz, profesor de OBS Business School, señala que sin inversión en infraestructuras de transporte y distribución, la penetración de las renovables difícilmente se traducirá en una electrificación real y en independencia energética.
La transición futura requiere un esfuerzo conjunto
Responsables de asociaciones sectoriales indican que la lentitud de los procedimientos administrativos, la judicialización y los mecanismos de fijación de precios imperfectos podrían obstaculizar la expansión de la energía eólica y fotovoltaica. Los expertos coinciden en que medidas como la planificación dinámica de la red, la promoción del autoconsumo y las comunidades energéticas, y el desarrollo de gases verdes son cruciales. En resumen, el sistema energético español se encuentra en un punto de inflexión con oportunidades y desafíos, y se espera un despliegue significativo en la próxima década.