El sueño centenario entra en su recta final
El 10 de junio de 2026 se conmemora el centenario del fallecimiento del legendario arquitecto español Antoni Gaudí. Para rendir homenaje al maestro, los constructores de la Sagrada Familia trabajan a toda máquina con el objetivo de culminar en esa fecha la torre más alta del templo: la Torre de Jesucristo. Una vez finalizada, la basílica se convertirá, con sus 172,5 metros, en la iglesia más alta del mundo.
Arup, el gigante londinense de la ingeniería, toma las riendas
Un rumor muy extendido afirmaba que el proyecto se aceleró gracias a la intervención de un eficiente equipo de ingenieros chinos. Sin embargo, la firma realmente a cargo de los desafíos técnicos de esta obra del siglo es Arup Group Limited, una consultora de ingeniería global con sede en Londres. En 2013, la Junta Constructora del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia contactó a Arup para que resolviera los complejos problemas estructurales del proyecto. Tristam Carfrae, responsable del diseño estructural en Arup, ha calificado su participación en el proyecto como una experiencia ‘increíble’.
La tecnología moderna recrea la visión de Gaudí
La visión original de Gaudí era radicalmente innovadora: diseñó las columnas interiores del templo imitando la forma de los árboles de un bosque, sustituyendo así los contrafuertes volados de la arquitectura gótica tradicional. Sin embargo, la tecnología de su época no permitía soportar una estructura tan ambiciosa. El propio Gaudí solo llegó a completar una de las fachadas, y sus planos y maquetas originales se perdieron en un incendio durante la Guerra Civil Española. La llegada de Arup coincidió con una ola de innovación tecnológica. Mediante la introducción de la técnica de la piedra postensada, originalmente utilizada en la construcción de puentes, lograron reducir el grosor de los muros de las torres en un 75%, pasando de los 1,2 metros proyectados a tan solo 30 centímetros. Además, la inteligencia artificial (IA) y la impresión 3D han sido clave para hacer realidad los complejos diseños de Gaudí.
Desafíos futuros y posibles inquietudes
Aunque el objetivo de coronar el templo en 2026 parece cercano, la finalización completa de la Sagrada Familia todavía enfrenta desafíos. Por ejemplo, se estima que los procesos administrativos aún tardarán varios años, y la construcción de la escalinata de la fachada principal requiere la expropiación de propiedades vecinas, un proceso de negociación complejo. Por otro lado, han surgido preocupaciones externas sobre la estabilidad de la estructura. Dado que el Puente del Milenio de Londres, también construido por Arup, tuvo que ser cerrado poco después de su inauguración por problemas de oscilación, existe la inquietud de si la construcción de una torre tan alta sobre una base estrecha podría presentar riesgos similares.