La tendencia del “café con grasa” bajo el escrutinio de los expertos
En los últimos años, la práctica de añadir mantequilla, aceite de coco o incluso aceite de oliva al café, promocionada como ‘bulletproof coffee’, ha ganado popularidad en España. Algunos consumidores la ven como una nueva forma de aumentar la energía y ayudar en la pérdida de peso. Sin embargo, si esta práctica es realmente más saludable que el tradicional café con azúcar es algo que ya ha captado la atención y el escrutinio de la comunidad nutricional.

Café con mantequilla: el riesgo latente de las grasas saturadas
Yhenny Brito Mendoza, nutricionista del grupo de trabajo de Tratamientos Dietéticos de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), señala claramente que, aunque la mantequilla es rica en vitaminas A y D3, su principal componente son las grasas saturadas, cuyo consumo excesivo es perjudicial para la salud. Cita datos de estudios que indican que sustituir la mantequilla por aceites vegetales puede reducir el riesgo de muerte prematura en un 17%. Por ello, desaconseja firmemente añadir mantequilla al café como un hábito diario y recomienda reducir al mínimo su consumo general.
Café con aceite de oliva: no es un “remedio milagroso” para adelgazar
En comparación con la mantequilla, el aceite de oliva virgen extra es rico en grasas monoinsaturadas beneficiosas para la salud cardiovascular, siendo una opción más saludable, pero su consumo también debe ser moderado. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) no ha establecido un límite específico, la ingesta diaria saludable recomendada por la comunidad nutricional es de 2 a 4 cucharadas. En cuanto a la afirmación de que el café con aceite de oliva ayuda a adelgazar, los expertos la desmienten, enfatizando que actualmente no hay evidencia científica sólida que respalde tal argumento. La clave para la pérdida de peso reside fundamentalmente en crear un déficit calórico general.
Consenso de los expertos: más marketing que beneficios reales
Varios nutricionistas, como Luis Cañada, consideran que la tendencia de añadir constantemente ingredientes al café es, en gran medida, una estrategia de marketing. Subrayan que el café ya posee funciones esenciales como estimular la mente y su componente social, sin necesidad de ‘potenciarlo’ con grasas adicionales. Desde una perspectiva saludable y racional, volver al café solo, sin azúcar ni aceites añadidos, es quizás la elección más sensata.