Para impulsar la modernización y la eficiencia energética del parque de viviendas en todo el país, el Gobierno de España ha puesto en marcha para 2026 un paquete integral de apoyo financiero. Este plan se enmarca en el Plan Estatal de Vivienda 2026–2030, dotado con 7.000 millones de euros, y tiene como objetivo incentivar a los propietarios a realizar reformas energéticas en sus viviendas a través de ayudas directas y beneficios fiscales, reduciendo así los costes de vida y mejorando el entorno residencial.
Ayudas directas: escalonadas según el ahorro energético
Una de las medidas principales son las subvenciones directas en efectivo, gestionadas por cada Comunidad Autónoma. El importe de la ayuda está directamente vinculado a la eficiencia energética lograda con el proyecto de rehabilitación, y se divide en tres niveles:
- Ahorro básico: Si la reforma reduce el consumo de energía primaria entre un 30% y un 45%, el propietario puede recibir hasta 6.300 euros, equivalente al 40% del coste del proyecto.
- Ahorro intermedio: Cuando la reducción del consumo energético se sitúa entre el 46% y el 60%, la ayuda máxima asciende a 11.600 euros, cubriendo hasta el 65% del coste.
- Ahorro elevado: Para rehabilitaciones profundas que logren un ahorro energético superior al 61%, la subvención puede alcanzar hasta 18.800 euros, con una cobertura de hasta el 80%.
Además, el plan presta especial atención a los hogares en situación de vulnerabilidad económica, para los que la ayuda máxima puede aumentar hasta los 21.400 euros.
Beneficios fiscales: se amplían las deducciones en el IRPF
Otro incentivo importante son las deducciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La política de deducción fiscal por obras de mejora de la eficiencia energética, que originalmente finalizaba en 2025, se ha confirmado su prórroga hasta 2026. Dependiendo del alcance de la reforma, los propietarios pueden beneficiarse de diferentes deducciones en su declaración de la renta anual:
- Reformas menores (reducción del 7% en la demanda de calefacción y refrigeración): deducción del 20% con un límite de 1.000 euros.
- Reformas significativas (reducción del 30% del consumo de energía primaria no renovable o calificación energética A o B): deducción del 40% con un límite de 3.000 euros.
- Rehabilitación integral de edificios: la deducción puede alcanzar el 60%, con un límite de 9.000 euros.
Fondos europeos: NextGenerationEU impulsa la rehabilitación profunda

El tercer pilar de apoyo proviene de los fondos de recuperación “NextGenerationEU” de la Unión Europea. Los propietarios pueden solicitar estos fondos a través de las “Oficinas de Rehabilitación” locales para financiar sus proyectos. Estos fondos pueden ofrecer subvenciones que cubren entre el 40% y el 80% del coste del proyecto. Una ventaja clave de esta ayuda es que los fondos recibidos no tributan como ganancia patrimonial en el IRPF, lo que significa que el solicitante no tiene que pagar impuestos por esta subvención, aliviando aún más la carga económica.
Además de estas tres grandes medidas a nivel estatal, las Comunidades Autónomas pueden ofrecer ayudas adicionales para tipos específicos de obras, como la instalación de paneles solares, obras de accesibilidad o la retirada de amianto.