Costa del Sol bate récord turístico en 2025 mientras busca un equilibrio sostenible
La Costa del Sol cerró 2025 con cifras históricas de llegadas, ingresos y empleo, aunque ahora enfrenta el desafío de compatibilizar este éxito con la sostenibilidad ante la creciente masificación.
Récord histórico de visitantes e impacto económico
En 2025, la Costa del Sol recibió un total de 14,65 millones de turistas, lo que representa un incremento del 1,19% respecto al año anterior. Esta cifra marca el mejor año en la historia del destino, según datos presentados por Turismo Costa del Sol. El impacto económico de la actividad turística alcanzó los 21.811,7 millones de euros, con un crecimiento del 2,8% en comparación con 2024. Este aumento en los ingresos supera el ritmo de crecimiento de visitantes, lo que refleja una mayor rentabilidad por turista.
El aeropuerto de Málaga-Costa del Sol registró 13,3 millones de pasajeros, un 7,3% más, consolidando su vital conectividad aérea. Además, el número de cruceristas creció un 32%, hasta alcanzar las 625.447 personas.
Crecimiento del empleo y rentabilidad hotelera
El sector turístico generó empleo para 152.162 personas, según la Encuesta de Población Activa, un incremento del 10% respecto a 2024 que supone un máximo histórico. Este aumento se produce en un contexto de mayor estabilidad y cualificación laboral. La ocupación hotelera descendió ligeramente al 75,4%, pero la rentabilidad por habitación disponible (RevPAR) subió un 7,21% hasta los 108,2 euros, lo que evidencia la apuesta por atraer a turistas de mayor poder adquisitivo.
La oferta de alojamiento reglado creció hasta las 701.994 plazas, un 6,5% más. Las viviendas de uso turístico se han quintuplicado desde 2017 y ya representan el 65% de las plazas de alojamiento en la provincia de Málaga.
El debate: sostenibilidad frente a masificación
Francisco Salado, presidente de la Diputación de Málaga y de Turismo Costa del Sol, calificó 2025 como “un año extraordinario” y enfatizó la estrategia de “calidad sobre cantidad” para lograr un crecimiento más sostenible. La estrategia se centra en atraer visitantes con mayor gasto y menor impacto, promoviendo la desestacionalización para reforzar las temporadas de primavera y otoño.
Los expertos advierten sobre las tensiones derivadas de la masificación, como la saturación de zonas populares, los atascos y la presión sobre los recursos. Para afrontarlo, se impulsan medidas como el Observatorio de Turismo Sostenible de Málaga, que analiza la gestión de residuos y energía. También se busca explorar nuevos productos turísticos en áreas menos congestionadas y estudiar la capacidad de carga del destino.
El objetivo es consolidar un modelo turístico que genere menos molestias, consuma menos recursos y muestre un mayor respeto por los residentes, buscando un equilibrio sostenible con el desarrollo económico.