La Policía Nacional ha informado de la detención de un sospechoso de 25 años en Cornellà de Llobregat (Barcelona), presunto autor principal de una red de estafas telefónicas a nivel nacional que supera los 150.000 euros. Las primeras investigaciones policiales indican que el individuo está directamente relacionado con al menos 20 denuncias por estafa presentadas en varias provincias de España.
## Foco en el colectivo de mayores
La investigación revela que la actividad delictiva estaba muy segmentada. Las víctimas se concentraban principalmente en la franja de edad de 70 a 75 años, todos clientes de la misma entidad bancaria y con escasos conocimientos sobre tecnologías digitales como la banca online. El estafador explotaba el miedo de las personas mayores a perder los ahorros de toda una vida, creando falsas situaciones de emergencia para cometer el delito con una alta tasa de éxito.
## Suplantación de identidad para generar pánico
Para cometer la estafa, el sospechoso utilizaba diferentes números de teléfono, haciéndose pasar por un gestor de la entidad financiera para contactar con las víctimas. Empleando jerga bancaria profesional, afirmaba haber detectado “movimientos sospechosos o fraudulentos” en la cuenta de la víctima y creaba una atmósfera de urgencia que exigía una acción inmediata, rompiendo así las defensas psicológicas de sus objetivos.
## Un engaño de transferencia cuidadosamente diseñado
Para ganarse su confianza, el sospechoso inducía a las víctimas a transferir sus fondos a una supuesta “cuenta segura” proporcionada por él, alegando que era la única forma de proteger su dinero. Los métodos de transferencia incluían giros bancarios, pagos con tarjeta o transferencias instantáneas a través de Bizum. Para evadir las alertas automáticas de riesgo de los sistemas bancarios, a menudo instruía a las víctimas a fraccionar el importe total en múltiples transacciones de menos de 1.000 euros.
## Uso de ‘mulas de dinero’ para el blanqueo
La policía también señaló que detrás de esta estafa existía una red criminal más compleja. El sospechoso utilizaba a terceros, conocidos como ‘mulas de dinero’ (money mules), para recibir y dispersar los fondos defraudados. Algunos de los titulares de estas cuentas ‘mula’ participaban conscientemente en el delito, mientras que otros eran utilizados sin su conocimiento, convirtiendo sus cuentas en un eslabón clave para el movimiento y blanqueo del dinero.