Un experimento ‘sin reglas’ que nació como una parodia
Creado en YouTube por los hermanos Carlos y Daniel Ramos, el reality online ‘La casa de los gemelos’ es una parodia de bajo coste y sin normas del clásico formato de Telecinco, ‘Gran Hermano’. El programa reúne a varios tiktokers en un chalet de Madrid para ser retransmitidos en directo 24 horas al día. Su primera temporada se estrenó el 12 de octubre de 2025, pero fue cancelada abruptamente solo 9 horas después de su inicio debido a escenas fuera de control que incluían peleas, comportamientos indecorosos y presunto consumo de drogas. Sin embargo, esta cancelación provocó su viralización.
Fenómeno de audiencias y viralidad
A pesar del fracaso de su primera temporada, el programa atrajo a una gran audiencia joven gracias a su carácter ‘real’ y ‘caótico’. Tras el regreso de la segunda temporada, el pico de espectadores simultáneos rozó los 2 millones. El 7 de diciembre de 2025, su audiencia en directo llegó incluso a superar a la de ‘Gran Hermano’, el reality decano de España, provocando que este último adelantara el final de su edición por registrar su mínimo histórico de audiencia. Los fragmentos llenos de agresiones físicas y comentarios racistas y sexistas, aunque generaron una gran controversia, se convirtieron en su principal fuente de tráfico al ser editados como ‘momentos estelares’ y difundidos masivamente en redes sociales.
Modelo de negocio y desafío regulatorio
Detrás de las altas cifras de audiencia del programa se encuentra el negocio de promoción de apuestas online de sus creadores, los hermanos Ramos. Utilizan el formato para atraer espectadores y redirigirlos a las plataformas de juego con las que colaboran, una de las cuales fue multada con 5 millones de euros en febrero de 2024 por operar sin licencia. Actualmente, la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) ha solicitado formalmente la intervención de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para investigar si el programa infringe la Ley General de Comunicación Audiovisual (Ley 13/2022), específicamente en lo relativo a la protección de la dignidad humana y la prohibición de la incitación al odio. Este fenómeno refleja el enorme impacto que el contenido digital, en un entorno de regulación más laxa, está teniendo sobre el panorama de los medios tradicionales.