Desarrollo del suceso: un momento de tensión frente al Ayuntamiento
El martes 27 de enero de 2026, sobre las 8:50 de la mañana, un hombre vestido con uniforme de bombero protagonizó una impactante protesta en la céntrica Plaza Cardenal Belluga de Murcia, España. El lugar, adyacente al Edificio Moneo del Ayuntamiento de Murcia, se encontraba en plena hora punta de la mañana, lo que provocó el pánico entre los presentes.
Según los testigos, el hombre, visiblemente alterado, portaba un hacha y un megáfono. De repente, sacó una botella naranja, se roció todo el cuerpo con un líquido altamente inflamable, que se presume era gasolina, y se prendió fuego. Las llamas envolvieron instantáneamente parte de su ropa.
Trasfondo de la protesta: el conflicto por la baja médica y la reincorporación
El manifestante es un empleado del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) del Ayuntamiento de Murcia. Antes de este incidente, había estado de baja médica durante aproximadamente 15 meses. Recientemente, tras una evaluación, la inspección médica local determinó que su estado de salud cumplía con los requisitos para volver a trabajar y le exigió su reincorporación a su puesto.
Sin embargo, el bombero expresó su profundo desacuerdo con esta decisión. Alegaba que todavía sufría fuertes dolores de espalda que le impedían desempeñar las exigentes tareas de extinción y rescate. En el lugar, a través del megáfono, denunció que se sentía acorralado y expuso lo que consideraba condiciones laborales injustas, como la obligación de usar productos químicos tóxicos para lavar los uniformes.
Intervención policial y seguimiento
Por fortuna, la Policía Local de Murcia, desplegada en las inmediaciones, respondió con extrema rapidez a la emergencia. Varios agentes corrieron hacia el hombre con extintores y lo rociaron para sofocar las llamas velozmente. En medio de una nube de polvo blanco que llenó el ambiente, la policía logró reducir al individuo.
Según una evaluación inicial, el hombre no sufrió heridas graves en el incidente. Posteriormente, fue trasladado de urgencia a la unidad de psiquiatría de un hospital local para ser sometido a observación y evaluación. El Ayuntamiento de Murcia ha emitido un comunicado sobre el suceso, anunciando la apertura de un expediente disciplinario contra el empleado y su suspensión de funciones mientras dure el proceso. Este suceso extremo, ocurrido en el corazón de la ciudad, ha vuelto a poner en el foco de la opinión pública los derechos laborales y la salud mental de los trabajadores del sector público.