Introducción
En el contexto del anuncio del gobierno de Sánchez de una nueva regularización masiva de inmigrantes, el consulado de Argelia en Alicante se enfrenta a una presión sin precedentes. Ante el número limitado de citas ofrecidas por el consulado, cientos de inmigrantes de toda España han acudido con la esperanza de obtener un documento clave para solicitar la regularización, lo que ha desbordado la situación.

1. El origen del caos: 400 citas
El detonante directo del suceso fue la emisión de solo 400 citas presenciales por parte del consulado argelino, situado en la Calle Pintor Velázquez. Para conseguir una de ellas, una multitud de inmigrantes argelinos residentes en Valencia, Murcia, Andalucía e incluso Ceuta y Melilla se congregaron en el lugar. Muchos optaron por pernoctar en la calle para hacer cola, y algunos viajaron de madrugada desde ciudades como Villarreal para asegurarse de poder realizar el trámite.
2. El documento clave: autorización para el “certificado de antecedentes penales”
La demanda principal de esta oleada de inmigrantes es prepararse para la inminente regularización. Los solicitantes deben presentar un certificado oficial que acredite la ausencia de antecedentes penales en su país de origen. Dado el alto coste en tiempo y dinero de regresar a Argelia para gestionarlo personalmente, la gran mayoría opta por firmar un poder notarial en el consulado para que un familiar en Argelia lo tramite en su nombre. Este poder se ha convertido, por tanto, en un documento indispensable para poder acogerse a la regularización.
3. Parálisis parcial de la ciudad
La masiva concentración de personas ha afectado gravemente los alrededores del consulado. La Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de la Policía Nacional ha tenido que acordonar las calles adyacentes, permitiendo el paso únicamente a quienes tenían cita previa. El bloqueo prolongado y el caos han paralizado la actividad comercial de la zona, y numerosos comerciantes se quejan de estar al borde de la quiebra. Al mismo tiempo, muchos ciudadanos que necesitaban realizar trámites consulares ordinarios, como la renovación del pasaporte, no han podido acceder al edificio debido a la multitud.
4. Reacciones políticas y respuesta oficial
Este incidente ha suscitado una gran preocupación en el Ayuntamiento de Alicante y en el gobierno local. Algunas facciones políticas, como VOX, han criticado la situación, considerándola una amenaza para la seguridad social derivada de una política migratoria que califican de errónea, y han expresado su inquietud por recientes delitos graves en los que se han visto implicados miembros de este colectivo. Actualmente, la Subdelegación del Gobierno en Alicante está en negociaciones urgentes con el consulado de Argelia para encontrar una solución más eficaz que alivie la presión sobre el tráfico y la seguridad que previsiblemente continuará en los próximos días.