Agotamiento del suelo y obsolescencia del plan anterior
El Ayuntamiento de Madrid ha iniciado la elaboración de un nuevo Plan de Estrategia Municipal (PEM) para sustituir el Plan General de Ordenación Urbana (PGOUM) de 1997, vigente desde hace casi tres décadas. El antiguo plan ya no es capaz de responder a los nuevos desafíos del desarrollo urbano, como la grave escasez de vivienda asequible. Los datos muestran que a Madrid solo le queda aproximadamente un 2% de suelo urbanizable, concentrado principalmente en los nuevos desarrollos del sureste, lo que dificulta enormemente el aumento de la oferta de vivienda.
La “intensificación urbana” como estrategia clave
El borrador del nuevo PEM establece claramente la “intensificación urbana” (es decir, el aumento de la densidad constructiva) como herramienta central. Esta estrategia tiene como objetivo “incrementar la oferta de vivienda, especialmente la protegida y asequible, y corregir al mismo tiempo los desequilibrios urbanos” mediante un uso más eficiente de los limitados recursos del suelo. Sigfrido Herráez, decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), ha señalado que, ante la dificultad de crear nuevo suelo, una de las vías clave para solucionar el problema de la vivienda es utilizar el suelo existente de una manera diferente.

“Crecer hacia arriba”: un consenso para aumentar la altura
El plan no solo propone aumentar la altura de los edificios en barrios consolidados como Tetuán, Moratalaz, Usera y Villaverde, sino que también planea adoptar las mismas medidas en los nuevos proyectos de desarrollo. Analistas del sector inmobiliario señalan que Madrid prevé un aumento anual de más de 50.000 nuevos hogares, una demanda que no puede satisfacerse únicamente con la construcción tradicional de nuevas viviendas. Para acoger a una población urbana que podría alcanzar los 10 millones de habitantes en el futuro, además de la expansión periférica, la ciudad debe “crecer hacia arriba”, es decir, aumentar el número de plantas.
Aumento de la densidad en varios distritos y perspectivas de futuro
Según el plan, se aumentará la densidad de población en distritos como Usera, San Blas-Canillejas y Villaverde, para ajustarla al estándar de entre 220 y 350 habitantes por hectárea recomendado por el plan de 1997. Al mismo tiempo, para grandes desarrollos del sureste como Valdecarros y Los Ahijones, así como para proyectos como Campamento y Madrid Nuevo Sur, también se optimizará el uso del suelo para construir barrios más compactos, vertebrados por el transporte público, y con una proporción de vivienda protegida superior a la actual.