El incidente: detenido por exceso de velocidad y descubierto con un dispositivo ilegal
Recientemente, en la Comunidad Foral de Navarra, ha tenido lugar un caso claro de infracción de tráfico. Un conductor de Pamplona, que circulaba por la carretera N-121 a su paso por Muruarte de Reta, fue detenido por agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil por exceder el límite de velocidad permitido en la vía.

Durante el procedimiento y la posterior inspección del vehículo, los agentes encontraron un detector de radares. La principal función de este dispositivo es rastrear la presencia de cinemómetros (radares de velocidad) activos en las proximidades, para que el conductor pueda frenar a tiempo y eludir la correspondiente multa. En España, tanto la instalación como el uso de estos aparatos están prohibidos por ley.
Consecuencias legales: doble multa y pérdida de puntos
De acuerdo con la actual Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, está estrictamente prohibido utilizar cualquier dispositivo cuyo objetivo sea detectar o interferir con los sistemas de vigilancia de las fuerzas del orden. El uso de detectores de radares está tipificado como una infracción grave.
Por esta razón, el conductor será sancionado, en primer lugar, con una multa de 200 euros y la retirada de 3 puntos del carnet por utilizar el detector. Adicionalmente, deberá hacer frente a la sanción correspondiente por su infracción inicial de exceso de velocidad, cuya cuantía se determinará en función del margen por el que superó el límite. En definitiva, el infractor pagará por partida doble su intento de eludir la normativa.
Aclaración legal: diferencia entre detectores e inhibidores
Cabe destacar que la ley de tráfico española hace una distinción estricta entre los ‘detectores de radares’ y los ‘inhibidores de radares’. Los primeros se limitan a recibir pasivamente señales y alertar sobre la presencia de un dispositivo de medición de velocidad. Los segundos, en cambio, emiten activamente una señal para perturbar el funcionamiento normal del radar, impidiendo que este pueda registrar la velocidad del vehículo correctamente.
Aunque ambos tipos de aparatos están prohibidos, la utilización de un inhibidor se considera una infracción de mayor gravedad y, por tanto, la sanción es considerablemente más dura. En este caso concreto, se trataba de un detector. Este incidente vuelve a poner de manifiesto la importancia de respetar las normas de circulación y la seguridad vial, y advierte que cualquier intento de burlar la ley y eludir los controles será sancionado con severidad.