1. Natural y saludable: la regla de oro del consumidor
La salud y los productos naturales se han convertido en el principal motor de decisión para los consumidores españoles al elegir alimentos. Un análisis reciente del sector indica que hasta un 42% de los consumidores considera la “naturalidad” como un factor prioritario en su compra. Al mismo tiempo, crece la preocupación por los ingredientes: aproximadamente el 45% de las personas admite sentirse culpable al consumir alimentos ultraprocesados. Esta mentalidad impulsa la demanda de productos con etiquetas limpias y un procesamiento mínimo. Los alimentos funcionales también gozan de gran popularidad, especialmente el kéfir y los yogures funcionales beneficiosos para la salud intestinal. Además, la demanda de alimentos naturales tradicionales como huevos, verduras, frutos secos y legumbres se mantiene sólida.
2. La conveniencia gana protagonismo: la nueva normalidad en un estilo de vida acelerado
Con la aceleración de la urbanización en España y el aumento de los hogares unipersonales y de tamaño reducido, la demanda de alimentos de conveniencia ha aumentado significativamente. El mercado de platos preparados (Ready Meals) ha seguido expandiéndose, logrando un crecimiento en valor de aproximadamente el 5.9% en 2024. Aunque la conveniencia es muy valorada, los consumidores no quieren sacrificar el sabor tradicional ni la calidad saludable por ahorrar tiempo en la cocina. Actualmente, el principal desafío del mercado es romper la asociación negativa entre los platos preparados y el concepto de “ultraprocesado”, desarrollando productos que combinen la “conveniencia” con la “salud” como clave para el avance del sector.

3. El auge de la dieta alta en proteínas: del gimnasio al público general
La dieta alta en proteínas se está expandiendo rápidamente desde nichos específicos a todos los grupos de edad en España. Los datos muestran que el porcentaje de consumidores que considera el “alto contenido proteico” como un factor clave de compra ha aumentado significativamente, pasando del 16% en 2023 al 21% en 2025. Esta tendencia ya no se limita a los jóvenes y deportistas. El mercado ha respondido con rapidez: el crecimiento de los lácteos y las barritas de proteínas ha sido especialmente fuerte, y el concepto se ha extendido incluso a categorías de capricho tradicionales como los helados, demostrando un enorme potencial de mercado.
4. Reajuste en el consumo de carne: el flexitarianismo se impone
Los hábitos de consumo de carne de los españoles están experimentando un cambio profundo. Cerca del 46% de los consumidores de carne ha comenzado a reducir activamente su ingesta, y otro 20% está considerando hacerlo. Es aún más notable que un 59% de los encuestados cree que el hábito de comer grandes cantidades de carne ya no se corresponde con los conceptos dietéticos modernos. En concreto, el consumo de carne roja ha disminuido, mientras que las carnes de ave y de cerdo, con precios más asequibles y una preparación más sencilla, mantienen un mercado estable. Paralelamente, aunque los alimentos de origen vegetal (plant-based) tienen una gran visibilidad en redes sociales, su etiqueta de “ultraprocesados” frena su aceptación por parte de algunos consumidores. Por lo tanto, la tendencia dominante en el mercado español no es el veganismo o vegetarianismo estricto, sino el “flexitarianismo” (Flexitarianism), que consiste en reducir la ingesta de carne.
5. Impacto limitado de los fármacos para adelgazar: el mercado se mantiene cauto
Aunque los fármacos para la pérdida de peso tipo GLP-1 han captado la atención a nivel mundial, su impacto en el mercado de consumo de alimentos en España es todavía limitado. Su elevado precio y la limitada cobertura de los seguros médicos son los principales obstáculos para su popularización. Según datos proyectados para 2025, solo un 6% de los adultos españoles considera que usar este tipo de medicamentos para suprimir el apetito es un método viable para perder peso. Sin embargo, el mercado no es indiferente: alrededor del 37% del público muestra curiosidad por sus posibles efectos, dibujando un panorama general de cautela y expectación.