El aumento de precios lidera en Europa, superando con creces a las principales economías
Los datos del cuarto trimestre de 2025 publicados por la Oficina Estadística de la Unión Europea (Eurostat) revelan que el mercado inmobiliario español está mucho más “caliente” que el de sus vecinos europeos. Durante este período, el precio de la vivienda en España experimentó un aumento interanual del 12,9%, más del doble de la media de la UE (5,5%), situándose en el cuarto lugar entre todos los estados miembros.
Este incremento contrasta marcadamente con el de otras grandes economías europeas. En el mismo período, los aumentos de precios en Francia, Alemania e Italia se mantuvieron en un rango del 1% al 4,1%, lo que pone de relieve la presión particular que enfrenta el mercado de la vivienda en España.

Disparidad de precios por regiones y récords históricos en las principales ciudades
A nivel nacional, el aumento de los precios de la vivienda muestra claras características regionales. A finales de 2025, el precio medio por vivienda en todo el país había ascendido a 214.581 euros, un aumento del 8,2% respecto al año anterior, marcando un nuevo récord histórico. Destacan las Islas Baleares y Madrid, donde el precio medio superó la barrera de los 400.000 euros.
En concreto, entre las regiones más caras también se encuentran el País Vasco (276.277 euros de media por vivienda) y Cataluña (240.455 euros de media por vivienda). Si se calcula por metro cuadrado, el precio medio en la Comunidad de Madrid alcanza los 4.091 euros, seguida de cerca por las Islas Baleares con 3.988 euros por metro cuadrado.
El mercado se mantiene activo, pero el acceso a la compra es cada vez más difícil
A pesar de la continua subida de precios, el mercado de compraventa de viviendas en España se ha mostrado excepcionalmente activo. En 2025, el número total de transacciones alcanzó las 705.357 unidades, con un crecimiento anual del 10,7%, el registro más alto desde 2007. Sin embargo, esta prosperidad del mercado no ha traído alivio a los ciudadanos de a pie, especialmente a los que compran su primera vivienda.
Los datos indican que la accesibilidad a la vivienda está empeorando. En 2025, la cuota mensual media de una hipoteca fue de 769 euros, un 4,2% más que el año anterior. Este gasto representa el 32,67% del salario medio mensual en España, una cifra muy superior al mínimo histórico del 27,5% registrado en 2016, lo que significa que los hogares deben destinar casi un tercio de sus ingresos a pagar la hipoteca.
Los analistas advierten que la grave desconexión entre los precios de la vivienda y los niveles salariales es el núcleo del problema actual de la vivienda en España. Esta tendencia no solo agrava la desigualdad social, sino que también hace que el sueño de comprar una casa para las familias corrientes sea cada vez más lejano, y requiere intervenciones políticas más eficaces para aliviar la creciente presión económica.