El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha anunciado recientemente cambios importantes en su popular programa ‘Mi Primera Vivienda’, diseñado para ayudar a más ciudadanos a acceder al mercado de la vivienda. El núcleo de esta actualización es flexibilizar las condiciones de solicitud y aumentar su adaptabilidad al cambiante entorno socioeconómico.

Ampliación del límite de edad y sistema de aval por tramos
Para llegar a aquellas personas que han tenido que posponer la compra de su vivienda debido a los altos precios y las dificultades para ahorrar, la nueva normativa eleva significativamente el límite de edad de los solicitantes de 40 a 50 años.
Al mismo tiempo, la política introduce un sistema de aval escalonado vinculado a la edad, con el fin de asignar los recursos de manera más precisa:
- Solicitantes menores de 40 años: podrán acceder a un aval de hasta el 100% de la hipoteca.
- Solicitantes entre 40 y 45 años: podrán acceder a un aval de hasta el 95%.
- Solicitantes entre 45 y 50 años: podrán acceder a un aval de hasta el 90%.
Este diseño busca apoyar prioritariamente a los más jóvenes, sin dejar de ofrecer soporte a los compradores de mediana edad que acceden más tarde al mercado inmobiliario.
El aval del Gobierno para reducir la barrera de la entrada
El mecanismo central del programa se mantiene: reducir la carga de la entrada inicial para los compradores mediante un aval del Gobierno. Normalmente, los bancos en España conceden hipotecas que no superan el 80% del valor de tasación, lo que obliga al comprador a aportar al menos el 20% restante más los gastos e impuestos asociados. Con el plan ‘Mi Primera Vivienda’, la Comunidad de Madrid avala la parte del préstamo que excede ese 80%, permitiendo a los bancos colaboradores conceder hipotecas de mayor porcentaje a los solicitantes que cumplan los requisitos, lo que reduce eficazmente la barrera del capital inicial necesario para la compra.
Precio máximo de la vivienda y condiciones
Para alinear la política con la situación actual del mercado, también se ha incrementado el precio máximo de las viviendas que pueden acogerse al plan, pasando de los 390.000 euros anteriores a 425.000 euros (sin incluir impuestos).
Aunque la política se ha actualizado, se mantienen algunos requisitos básicos:
- Ubicación: La vivienda debe estar situada dentro de la Comunidad de Madrid.
- Tipo de inmueble: Puede ser tanto vivienda nueva como de segunda mano.
- Requisito de residencia: La vivienda adquirida debe destinarse a ser la residencia habitual y permanente del comprador, quien deberá mantenerla y residir en ella durante al menos cinco años tras la compra. Esta medida tiene como objetivo evitar que el programa se utilice con fines de inversión o especulación.
Parte de una estrategia de vivienda integral
Esta modificación no es una medida aislada, sino una pieza clave del Plan de Respuesta Habitacional 2026-2027 de la Comunidad de Madrid. Este plan macroeconómico busca aliviar la presión del mercado de la vivienda actuando tanto sobre la oferta como sobre la demanda. Además de ofrecer apoyo a los compradores (demanda), el plan incluye medidas por el lado de la oferta, como impulsar la construcción de hasta 18.000 viviendas en cuatro años, ajustar la planificación urbanística para mejorar el aprovechamiento del suelo y simplificar los trámites administrativos para acelerar la puesta en marcha de nuevos proyectos.