1. Una patrulla policial detecta una anomalía
El suceso tuvo lugar en la ciudad de Alicante. Una patrulla de seguridad ciudadana de la Policía Nacional, durante sus labores rutinarias, se percató de una escena inusual: un vehículo particular con un rotativo azul parpadeando en el techo estaba dando el alto a otro turismo en el arcén. Su modo de actuar era muy similar al de una intervención policial real, lo que llamó la atención de los agentes.
2. Intento de fuga y rápida intercepción
Justo cuando los policías reales se disponían a acercarse para comprobar la situación, el conductor del ‘coche patrulla’ improvisado pareció notar su presencia. Su reacción inmediata fue apagar y retirar rápidamente el dispositivo luminoso del techo para, acto seguido, acelerar bruscamente e intentar huir del lugar. Este comportamiento anómalo confirmó las sospechas de los agentes, quienes, tras una breve persecución de varios cientos de metros, lograron interceptar el vehículo sospechoso.
3. Una excusa absurda: ‘era por diversión’
Al ser interrogado por los agentes, el conductor, un hombre de 51 años, se mostró muy nervioso y no tardó en admitir que no era un funcionario público. Cuando le preguntaron por qué se hacía pasar por policía para detener vehículos, dio una explicación inverosímil: afirmó que había visto al otro coche saltarse un semáforo en rojo y que solo quería ‘divertirse un poco’ con la situación, sin ninguna mala intención.
4. Hallan pruebas falsas y se enfrenta a un delito grave
Sin embargo, el registro posterior del vehículo por parte de la policía reveló que no se trataba de una simple broma. En el maletero, los agentes encontraron dos chaquetas con emblemas policiales. Dado que el individuo no solo utilizó equipamiento de uso policial, sino que también ejerció funciones propias de un agente al dar el alto a un vehículo infractor, su conducta constituye un grave ilícito penal. La policía subraya que estos hechos son constitutivos de un presunto delito de ‘usurpación de funciones públicas’. El hombre ya ha sido puesto a disposición judicial y se enfrentará a las consecuencias legales pertinentes. Las autoridades recuerdan a la ciudadanía que, ante cualquier duda sobre la autenticidad de un agente, tienen derecho a solicitarle su número de identificación profesional para verificar su identidad.