Coordinación internacional y decisión humanitaria
El 5 de mayo de 2026, tras consultas con la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Gobierno de España acordó finalmente autorizar el atraque del crucero de bandera holandesa ‘MV Hondius’, afectado por un brote de Hantavirus, en las Islas Canarias. Las autoridades españolas declararon que la medida responde al cumplimiento de las obligaciones del derecho internacional y a consideraciones humanitarias, especialmente teniendo en cuenta que a bordo viajan 14 ciudadanos españoles. La OMS señaló que, debido a que Cabo Verde, cerca de donde se originó el brote, carece de la capacidad para gestionar este tipo de emergencias sanitarias, las Islas Canarias, con sus instalaciones médicas adecuadas, se convirtieron en el lugar más apropiado para la acogida.
Complejo plan de evacuación y asistencia médica
Según el plan conjunto elaborado por las distintas partes, la gestión del brote a bordo se llevará a cabo por fases. De los 147 pasajeros y tripulantes, se han registrado 7 casos confirmados o sospechosos, con 3 fallecidos. El plan estipula que 3 de los pacientes serán evacuados directamente desde el barco en un avión medicalizado con instalaciones de aislamiento de alto nivel y trasladados a los Países Bajos para recibir tratamiento. Además, un paciente en estado grave hospitalizado en Sudáfrica (quien se cree que es el médico del barco) también será trasladado a un hospital en las Islas Canarias. El resto de los pasajeros y la tripulación continuarán la travesía con el barco, previendo su llegada a la isla de Tenerife en un plazo de tres a cuatro días. A su llegada, todas las personas a bordo se someterán a un exhaustivo chequeo y evaluación médica antes de organizar su repatriación a sus respectivos países.
Estrictas medidas de prevención y evaluación de riesgos

Para garantizar la seguridad pública, todo el proceso de gestión se desarrollará bajo medidas sanitarias extremadamente estrictas. El Ministerio de Sanidad de España ha subrayado que toda la asistencia médica y el traslado de personas seguirán un protocolo unificado establecido por la Organización Mundial de la Salud y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), y se realizarán en entornos de aislamiento especialmente habilitados para evitar cualquier contacto con la población local. El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias de España considera que, dado que el Hantavirus se transmite principalmente por contacto con roedores infectados y la transmisión entre personas es extremadamente rara (solo posible en casos de contacto muy estrecho), el riesgo general para la salud pública es bajo. La mayoría de las personas a bordo no presenta síntomas actualmente.
Diferencias de criterio entre el Gobierno central y el autonómico
Aunque el Gobierno central tomó la decisión basándose en principios humanitarios y su responsabilidad internacional, el plan encontró inicialmente reticencias por parte del Gobierno de Canarias. Las autoridades autonómicas expresaron su preocupación por el atraque del crucero, sugiriendo que la situación debía gestionarse en el lugar del brote o que todos los ocupantes debían ser trasladados directamente a los Países Bajos, país de bandera del barco. También mostraron inquietud por la falta de transparencia informativa y los posibles riesgos para la salud pública. Sin embargo, tras intensas coordinaciones y garantías por parte del Gobierno de España, la UE y la OMS, el plan fue finalmente confirmado y puesto en marcha, marcando el inicio de la fase operativa en la gestión de esta emergencia sanitaria internacional.