Resumen del caso: de caída accidental a investigación judicial
El 14 de diciembre de 2024, Isak Andic, fundador de la marca de moda española Mango, falleció trágicamente a los 71 años al precipitarse por un barranco mientras practicaba senderismo en la montaña de Montserrat, en la provincia de Barcelona. El único testigo presencial en el lugar era su hijo mayor, Jonathan Andic. Según la declaración inicial de Jonathan, él caminaba por delante de su padre y no presenció la caída; solo escuchó un ruido y, al girarse, descubrió que su padre había resbalado y caído, insistiendo en que se trató de un accidente.
Sin embargo, la policía pronto comenzó a investigar el caso como un “posible homicidio”. Debido a que la causa se encontraba bajo secreto de sumario, el público sabía poco sobre el progreso de la investigación, hasta que la reciente noticia de la detención de Jonathan ha revelado la posible conspiración detrás de esta tragedia familiar.
Detención policial: múltiples pruebas apuntan al hijo mayor
Según la información revelada el 19 de mayo de 2026, los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica de Cataluña, detuvieron oficialmente a Jonathan Andic. La actuación policial se basa en una serie de nuevas pruebas clave que ponen en seria duda la versión del accidente de Jonathan.
En primer lugar, el análisis de la trayectoria de la caída realizado por los investigadores no concuerda con un resbalón accidental. Más importante aún, la policía descubrió que, en los días previos al suceso, Jonathan había visitado solo el mismo sendero remoto en tres ocasiones, lo que sugiere que podría haber estado reconociendo el lugar con antelación, indicando premeditación. El lugar del suceso, un sendero de montaña sin cámaras de vigilancia y poco transitado, habría facilitado la comisión del crimen.
Puntos clave de la investigación: datos del móvil y una relación tensa
Los datos del teléfono móvil se convirtieron en el gran avance de la investigación. El análisis de geolocalización confirmó que, en el momento de la caída de Isak, la distancia real entre padre e hijo era de solo unos tres metros, lo que contradice gravemente la afirmación de Jonathan de que “caminaba por delante” y no pudo ver nada. Además, seis meses después del suceso, Jonathan cambió de teléfono, borrando todo el contenido del antiguo dispositivo, un acto interpretado como un intento de destruir pruebas.
A pesar del borrado, la policía logró recuperar algunos mensajes de texto. Estos mensajes revelaron una relación tensa y duradera entre padre e hijo, así como una fuerte obsesión de Jonathan por la herencia familiar. Esto proporcionó una línea de investigación clave para entender su posible móvil.
Conflictos familiares: disputas empresariales y ampliación de la investigación

Los conflictos dentro de la familia Andic también han entrado en el radar de la policía. Ya en 2015, Isak Andic apartó a su hijo mayor, Jonathan, de los puestos directivos clave de Mango, alegando que había causado “enormes pérdidas a la empresa”, lo que evidenciaba las divergencias entre ambos en cuanto a visión de negocio y capacidad de gestión. Aunque durante más de un año tras la muerte de Isak la familia Andic siempre había negado públicamente la mala relación entre padre e hijo, la investigación policial ha destapado una realidad diferente.
Actualmente, además de la investigación sobre Jonathan, la policía está tomando declaración a varias personas de su entorno, incluida la pareja de Isak, las dos hermanas de Jonathan, su tío, su terapeuta y algunos altos ejecutivos y empleados de Mango. La investigación sigue en curso con el objetivo de esclarecer completamente los hechos.