El caso de la bebé quemada en Sevilla: una tragedia que la familia califica de “asesinato”
Un suceso espeluznante ha conmocionado recientemente la ciudad de Sevilla, en el sur de España. Una bebé de tan solo 14 meses falleció en el hospital tras dos meses de lucha, después de sufrir graves quemaduras durante el baño. Actualmente, el Juzgado de Instrucción número 11 de Sevilla ha tomado cartas en el asunto, situando al que era el novio de la madre como principal investigado en un caso que se indaga como un presunto asesinato.
La tragedia: la bebé sufrió quemaduras en el 60% de su cuerpo
Los hechos ocurrieron en la localidad de Bormujos, en la provincia de Sevilla. Según las primeras informaciones, el día del suceso, la bebé estaba al cuidado del entonces novio de su madre, quien se encargaba de bañarla. Poco después, la niña fue encontrada con graves y extensas quemaduras en su cuerpo, siendo trasladada de urgencia al hospital.

El informe médico reveló que la bebé presentaba quemaduras en hasta un 60% de su superficie corporal, incluido el rostro, con lesiones de extrema gravedad. Esta trágica situación desencadenó una serie de reacciones y llevó al hospital a activar de inmediato el protocolo de emergencia.
Lucha sin éxito: fallece tras dos meses de tratamiento
La bebé fue trasladada de urgencia a la unidad de quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla para recibir tratamiento. Durante casi dos meses, a pesar de los múltiples injertos de piel y los esfuerzos del equipo médico por salvarla, la gravedad de sus heridas impidió su recuperación. La niña fue declarada fallecida el pasado viernes.
Debido a la naturaleza sospechosa de las lesiones con las que ingresó la bebé, el hospital activó el protocolo correspondiente y notificó de inmediato a la Policía Nacional, abriendo la vía para la intervención judicial.
Intervención judicial: el caso pasa de accidente a investigación por homicidio
Inicialmente, el caso fue asumido por el Grupo de Menores (GRUME) de la policía. Sin embargo, tras el fallecimiento de la bebé, la naturaleza del caso cambió drásticamente y fue transferido formalmente al Grupo de Homicidios para su investigación.
El juez encargado del caso ya ha tomado declaración a la expareja de la madre de la niña, quien se encuentra en calidad de investigado. El proceso judicial avanza para esclarecer completamente lo sucedido.
La familia cuestiona la versión del accidente y apunta a “violencia vicaria”
En declaraciones a los medios, la madre y la abuela materna de la bebé han negado rotundamente que se tratara de un accidente. Revelaron que la explicación que dio el hombre investigado fue que la madre fue a buscar una toalla y, en ese momento, la niña abrió sola el grifo del agua caliente de la ducha, provocándose las quemaduras.
“Mi nieta ni siquiera caminaba todavía, solo tenía 14 meses”, declaró con indignación la abuela. La familia plantea varias dudas: ¿cómo pudo una niña que aún no andaba abrir por sí misma un grifo y causarse quemaduras tan extensas? ¿Por qué el adulto que la estaba bañando no presentaba ninguna quemadura?
Basándose en estas contradicciones inexplicables, la familia ha solicitado a la policía que investigue el caso como un asesinato. Además, han planteado una posibilidad escalofriante: que el suceso sea un caso de “violencia vicaria”, un tipo de maltrato en el que el agresor daña a los hijos para infligir un sufrimiento extremo a su pareja o expareja a nivel psicológico y emocional.