El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España ha publicado recientemente una importante nueva normativa que permite a ciertos colectivos computar sus experiencias pasadas de prácticas o formación en investigación como años cotizados, mediante la suscripción de un convenio especial. Esta medida se considera un acto de justicia social, destinado a corregir deficiencias del sistema histórico y garantizar el bienestar a largo plazo de los trabajadores.
Clave de la nueva norma: recuperar años de cotización y asegurar el futuro
La orden ministerial, firmada por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, establece un mecanismo de convenio especial. A través de la firma de este convenio con la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS), los solicitantes que cumplan los requisitos podrán regularizar las cotizaciones no realizadas durante sus periodos de prácticas. Esta política permite recuperar un máximo de cinco años (1.825 días) de cotización, lo que afectará directamente al cálculo de futuras pensiones de jubilación, incapacidad permanente y prestaciones de viudedad y orfandad.
¿Quién puede solicitarlo? Los tres grupos beneficiarios
Según la orden, esta política de regularización se dirige principalmente a los siguientes tres colectivos:
- Alumnos en prácticas no remuneradas: Estudiantes que, antes del 1 de enero de 2024, realizaron prácticas formativas o académicas no remuneradas, ya sean universitarias, de formación profesional, artísticas superiores o deportivas.
- Investigadores de doctorado: Graduados universitarios que participaron en programas de formación para la investigación de doctorado antes del 4 de febrero de 2006.
- Alumnos en prácticas remuneradas: Personas que realizaron prácticas remuneradas antes del 1 de noviembre de 2011 y que en su momento no fueron dadas de alta en la Seguridad Social.
Los solicitantes deberán presentar documentación oficial que acredite la veracidad de su experiencia de prácticas o formación, así como las fechas de inicio, fin y la duración de las mismas.
Coste de la cotización y formas de pago

El coste de la cotización no es arbitrario. Se calcula sobre la base de cotización mínima del grupo 7 del Régimen General de la Seguridad Social correspondiente a 2024. A esta base se le aplica un coeficiente reductor del 0,77 para aliviar la carga económica de los solicitantes.
En cuanto a las formas de pago, una vez que la TGSS determine el importe total, se ofrecen dos opciones: el solicitante puede realizar un pago único o fraccionarlo. El plazo máximo para el pago fraccionado será igual al número de meses que se están regularizando, ofreciendo así flexibilidad financiera.
Importancia de la medida: corregir una injusticia y beneficiar a miles de trabajadores
La ministra Saiz ha destacado que esta medida busca corregir una desigualdad histórica derivada de un sistema imperfecto, garantizando que los derechos de las nuevas generaciones no se vean mermados por sus periodos de prácticas al incorporarse al mercado laboral. Al computar el tiempo de prácticas como años de cotización efectivos, decenas de miles de trabajadores podrán mejorar significativamente su futura protección social, obteniendo el reconocimiento y la recompensa que merecen por el esfuerzo realizado en las primeras etapas de su carrera.