Confrontación abierta en la cumbre de la OTAN
El 8 de julio de 2026, hora local, durante la cumbre de la OTAN en Ankara, la capital de Turquía, la tensión se apoderó de una rueda de prensa. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, anunció una orden radical: había instruido al secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Benson, para que preparara la suspensión total de todo el comercio bilateral entre Estados Unidos y España.
Trump no ocultó su decepción con España, describiéndola como un “mal aliado” dentro de la OTAN y añadiendo que su situación era “irrecuperable”. Este ultimátum público marca la escenificación de un conflicto abierto entre dos aliados tradicionales.
El 5 % frente al 2 %: el desacuerdo fundamental en el gasto de defensa
El núcleo del conflicto entre EE. UU. y España reside en el presupuesto de defensa. La administración Trump ha exigido enérgicamente que todos los miembros de la OTAN eleven su gasto militar al 5 % de su Producto Interior Bruto (PIB). Sin embargo, el Gobierno español, liderado por el presidente Pedro Sánchez, se mantiene firme en su política de destinar un 2 % a defensa, rechazando explícitamente la petición estadounidense.
Esta enorme brecha numérica refleja un desacuerdo fundamental en cuanto a las responsabilidades de la alianza y la política fiscal, convirtiéndose en el detonante directo de esta disputa.

La crisis de las bases militares y la escalada de tensión
La tensión entre ambos países no es nueva. Ya en marzo de 2026, España denegó a las fuerzas armadas de EE. UU. el uso de las bases militares de Rota y Morón de la Frontera para lanzar ataques aéreos contra Irán. En aquel momento, Trump ya advirtió con tomar represalias económicas. La amenaza actual en la cumbre de la OTAN es vista por muchos como una nueva escalada de aquellas advertencias.
Además, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajó solo a Ankara para la cumbre. Según se ha informado, su esposa, Begoña Gómez, no pudo acompañarle al tener su pasaporte retenido por orden judicial, lo que refleja la doble presión, tanto interna como externa, que enfrenta el Gobierno de Sánchez.
Sacudida en los mercados y reacciones
La amenaza de un bloqueo comercial por parte de Trump provocó una inquietud inmediata en los mercados europeos, con caídas en las bolsas. Los analistas consideran que, si la medida llegara a aplicarse, sectores clave para España como la agricultura de exportación, la industria automotriz y el vital sector turístico sufrirían un golpe devastador.
A pesar de ello, el Gobierno español reaccionó con relativa calma, respondiendo que las declaraciones de Trump no eran “nada nuevo”. Analistas externos también señalan que aún está por ver si Trump materializará su amenaza, ya que ha lanzado advertencias similares contra España en el pasado que finalmente no se llevaron a cabo. No obstante, independientemente del resultado, este incidente ya ha debilitado seriamente la unidad interna de la OTAN y ha proyectado una densa sombra sobre la relación entre los dos países aliados.