Una carrera de récord
El 8 de julio de 2026, los Sanfermines de Pamplona celebraron su segundo día. La manada de la ganadería Cebada Gago, conocida por su peligrosidad, demostró una velocidad y disciplina sorprendentes en el encierro de la jornada. Completaron el recorrido desde la cuesta de Santo Domingo hasta la plaza de toros en solo 2 minutos y 26 segundos, estableciendo el tiempo más rápido de las fiestas hasta la fecha. Durante toda la carrera, los toros se mantuvieron en un grupo compacto, atravesando a gran velocidad las calles empedradas de Pamplona y llegando a la plaza casi al mismo tiempo.
Primera cornada de los Sanfermines
Según el informe preliminar de los servicios de emergencia de Navarra publicado tras el evento, el encierro del día se saldó con tres heridos que requirieron asistencia médica. El caso más destacado fue la primera cornada de estas fiestas. Un joven de 23 años sufrió una herida por asta en el brazo, afortunadamente de carácter leve, y fue trasladado al Hospital Universitario de Navarra. Los otros dos heridos sufrieron contusiones leves por caídas durante la carrera. Mientras tanto, todos los heridos del encierro del día anterior ya han recibido el alta médica.
Un comportamiento más estable que en el pasado
Los toros de la ganadería Cebada Gago son tradicionalmente conocidos por ser impredecibles y muy peligrosos. En la edición del año pasado, un toro de esta ganadería llamado ‘Caminante’ se quedó descolgado de la manada, lo que prolongó la carrera hasta los 5 minutos y 22 segundos y generó momentos de gran caos. En contraste, la manada de este año ha mostrado una estabilidad excepcional. No se han quedado toros rezagados ni se han producido escenas de confusión que requirieran intervención adicional, siguiendo en todo momento a los cabestros hasta entrar en la plaza. A pesar de que algunos corredores cayeron delante de la manada, no se produjeron atropellos ni embestidas graves.
Velocidad y peligro, siempre presentes
El segundo encierro ha sido, en general, más fluido y rápido que el primero, demostrando una vez más la característica principal de los toros de Cebada Gago: su impresionante velocidad. Aunque la manada de este año se ha comportado de manera controlada y estable, la primera cornada de las fiestas sirve como una llamada de atención para todos. Es un recordatorio de que, en los días restantes, la velocidad y la emoción de los Sanfermines siempre irán acompañadas de desafíos impredecibles y un peligro inherente.