Principio general: Deudas y libertad de circulación
En el marco legal español, la libertad de circulación es un derecho fundamental que, por norma general, no se ve limitado por deudas de carácter civil. Esto significa que, habitualmente, tener deudas con particulares, empresas o incluso con la administración pública (como la Agencia Tributaria) no afecta la libertad para entrar y salir del país. Los agentes de control de fronteras no comprueban la situación de solvencia de los viajeros.

Las dos excepciones en las que un juez puede restringir la salida del país
Aunque las deudas comunes no impiden viajar, existen dos situaciones legales específicas en las que el sistema judicial puede intervenir y limitar la salida de una persona del país. En ambos casos, se requiere una orden judicial expresa; no es una medida automática.
Implicación en un proceso penal
Cuando una persona está siendo investigada o procesada por un presunto delito (como fraude financiero, alzamiento de bienes para eludir el pago de deudas, etc.), el juez que instruye la causa puede adoptar medidas cautelares para asegurar el correcto desarrollo del proceso judicial. Estas medidas pueden incluir la prohibición explícita de abandonar el territorio nacional e incluso la retirada temporal del pasaporte. Además, si existe una orden de detención contra alguien, su intento de salida será frustrado en la frontera.
Inicio de un concurso de acreedores
Cuando un deudor, incapaz de hacer frente a sus deudas, solicita voluntariamente el concurso de acreedores (o este es instado por sus acreedores), el caso entra en un procedimiento de supervisión judicial. Durante este proceso, si el juez considera que la salida del deudor del país podría perjudicar los intereses de los acreedores (por ejemplo, por riesgo de desvío u ocultación de activos en el extranjero), tiene la facultad de prohibirle la salida de España. No es una medida estándar en todos los concursos, y suele aplicarse en casos de deudas cuantiosas o de especial complejidad. Asimismo, las finanzas de la persona en concurso son supervisadas por un administrador concursal, por lo que gastos importantes como la compra de billetes de avión podrían ser objeto de un estricto control.
Reclamación de la deuda tras abandonar el país
Decidir abandonar España no hace que la deuda desaparezca. Los acreedores conservan el derecho a solicitar la ejecución forzosa sobre cualquier bien que el deudor haya dejado en territorio español (propiedades inmobiliarias, saldos bancarios, etc.) hasta saldar la deuda por completo. En cuanto a la reclamación transfronteriza, aunque legalmente es posible, el proceso es complejo y costoso. Un acreedor particular con una deuda menor normalmente no invertirá los recursos necesarios para investigar y ejecutar bienes del deudor en otros países como China. Sin embargo, la situación es distinta para acreedores con más medios, como la administración pública. La Agencia Tributaria española, por ejemplo, puede utilizar los acuerdos de intercambio de información tributaria firmados con países como China para, teóricamente, localizar activos del deudor en el extranjero e iniciar los procedimientos legales de reclamación internacional. Aunque el proceso sigue siendo arduo, la posibilidad no debe ser ignorada.