Datos de la encuesta: El fenómeno del “sharenting” en España
Con la popularización de las redes sociales, la práctica del “sharenting” se ha vuelto cada vez más común en España. Un reciente informe de la empresa de ciberseguridad Kaspersky revela que el 47% de los padres españoles admite publicar fotos o vídeos de sus hijos menores en plataformas online. Lo que es aún más preocupante es que, entre estos padres, más del 55% elige publicar contenido que muestra claramente el rostro de sus hijos, exponiendo así su información biométrica personal en el espacio público de internet.
Las motivaciones detrás de compartir: recuerdo y conexión
Los datos de la encuesta indican que la intención inicial de la mayoría de los padres al compartir fotos de sus hijos es positiva. Aproximadamente el 48.5% de los padres encuestados afirma que desea compartir momentos importantes del crecimiento de sus hijos con familiares y amigos. Otro 32.1% ve las redes sociales como un álbum de fotos digital para registrar y preservar los preciosos recuerdos de la infancia. Además, para las familias separadas por la distancia, compartir en línea se convierte en una forma de mantener los lazos emocionales; alrededor del 12.5% de los padres publica fotos por este motivo, para sentirse más cerca de sus seres queridos lejanos.
Advertencia de los expertos: el impacto a largo plazo de la huella digital
A pesar de las buenas intenciones, los expertos en ciberseguridad y las fuerzas del orden han emitido serias advertencias. Señalan que cualquier contenido subido a internet puede almacenarse permanentemente, creando una “huella digital” difícil de borrar. Una vez publicadas, los padres pierden el control total sobre estas fotos, que pueden ser descargadas, reenviadas e incluso utilizadas con fines maliciosos por delincuentes. Un agente de la Policía Nacional con 17 años de experiencia subraya que estas fotos de la infancia pueden resurgir cuando los niños sean adultos, afectando negativamente su imagen personal, sus estudios e incluso su carrera profesional. Al ser menores, los niños no pueden dar un consentimiento informado sobre su derecho a la propia imagen y a la privacidad, lo que sienta las bases para futuros riesgos.
Límites legales y recomendaciones de protección
Desde una perspectiva legal, la legislación española permite a los padres publicar fotos de sus propios hijos, pero este derecho no es ilimitado. La condición es que no se vulneren los derechos a la intimidad, a la propia imagen y al honor del menor. Para encontrar un equilibrio entre compartir la alegría y proteger a los niños, los expertos ofrecen las siguientes recomendaciones específicas a los padres:

- Evitar revelar información clave: No publiques fotos que muestren claramente el rostro del niño, ni imágenes con el uniforme escolar, el nombre del colegio o la dirección de casa que puedan ser utilizadas para localizarlo.
- Reforzar la configuración de privacidad de la cuenta: Configura tus cuentas de redes sociales como “privadas” o “solo para amigos” y revisa periódicamente tu lista de contactos para asegurar que el alcance de lo que compartes esté controlado.
- Establecer reglas claras con familiares y amigos: Pide activamente a tus parientes y amigos que no reenvíen ni vuelvan a publicar fotos de tus hijos sin tu consentimiento previo.
Finalmente, los expertos insisten en que proteger la privacidad digital de los niños es una responsabilidad a largo plazo que comienza con la reflexión de los padres cada vez que hacen clic en el botón de “publicar”.