Asesinada una agente de la Guardia Civil en un cuartel a manos de su marido
Sobre las 13:30 horas del pasado 5 de agosto, el sonido de varios disparos rompió la calma en el cuartel de la Guardia Civil de Llanes, en Asturias. Una agente de 50 años, Laura, que se encontraba de servicio, fue asesinada por su marido, quien le disparó varias veces, causándole la muerte en el acto.

El agresor irrumpió en el cuartel y fue abatido tras un tiroteo con los agentes
Según el comunicado oficial de la Guardia Civil, el agresor irrumpió en el acuartelamiento muy alterado y gritando, para después dirigirse directamente hacia Laura y dispararle. Otros compañeros que oyeron los disparos acudieron de inmediato. En su intento de huida, el autor de los disparos abrió fuego contra los refuerzos, lo que desencadenó un enfrentamiento armado.
Para controlar la situación y detener su comportamiento violento, los agentes en el lugar se vieron obligados a responder, abatiendo finalmente al agresor. Durante el tiroteo, un guardia civil resultó herido grave en un muslo, aunque sin peligro para su vida, y fue trasladado a un hospital. Otro agente sufrió heridas leves.
Trasfondo del suceso: antecedentes por violencia de género y expulsión del cuerpo
La investigación ha revelado que tras la tragedia existían graves conflictos familiares. El agresor era el marido de Laura y también miembro de la Guardia Civil, destinado en la Comandancia de Zamora. La pareja, que tenía tres hijos de entre 14 y 18 años, se encontraba en proceso de divorcio.
Es relevante señalar que el agresor ya tenía antecedentes por violencia de género, con una condena judicial de hacía dos años. Paralelamente, se enfrentaba a un expediente disciplinario por una falta grave dentro del cuerpo y, pocos días antes del crimen, había recibido la notificación de su expulsión definitiva de la Guardia Civil. Todo indica que la suma del divorcio y la expulsión profesional pudo ser el detonante de su acción.
La lacra de la violencia de género en España
Según las cifras oficiales, con este caso ya son 34 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año en España. Desde que se iniciaron los registros oficiales en 2003, el número total de víctimas mortales por violencia de género asciende a 1.374.
Esta violencia machista también deja consecuencias devastadoras en el entorno familiar. En lo que va de año, 23 menores han quedado huérfanos por crímenes de violencia de género. Desde que se comenzaron a contabilizar en 2003, la cifra total de menores en esta situación asciende a 533.