Caída drástica de pasajeros en la alta velocidad y crisis de confianza
Según datos oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el sistema ferroviario español atraviesa una grave crisis de confianza. En el primer semestre de 2026, la alta velocidad, incluyendo el AVE, registró un total de 18,33 millones de pasajeros, lo que supone una drástica disminución de aproximadamente 3,36 millones (un 15%) en comparación con los 21,69 millones del mismo periodo del año anterior.
Este descenso continuado de pasajeros está estrechamente relacionado con el grave accidente ferroviario de principios de año, que se saldó con 46 víctimas mortales. Posteriormente, las averías frecuentes, los retrasos y las restricciones de velocidad y suspensiones de servicio por tramos para inspecciones de seguridad han mermado aún más la confianza del público en la alta velocidad. Los datos muestran que, desde enero, el número de pasajeros ha descendido durante seis meses consecutivos en comparación interanual, con una caída que alcanzó el 32% en febrero. En junio, el número de viajeros mensuales fue de solo unos 713.000, lo que refleja el pesimismo del mercado.
Todo el sistema ferroviario bajo presión, las deficiencias del servicio se hacen evidentes
La pérdida de pasajeros no se limita a la alta velocidad. Los datos indican que las líneas de Media Distancia de la red ferroviaria española también sufrieron un duro golpe en el primer semestre de 2026, con una caída de pasajeros del 23,5%, hasta los 3,31 millones. Incluso el servicio de Cercanías, pilar del transporte diario, vio disminuir su volumen de viajeros un 7% interanual, situándose en aproximadamente 49,20 millones.
En cifras globales, en junio de 2026, el volumen total de pasajeros de todos los servicios ferroviarios en España descendió un 8,3% interanual, hasta los 56,90 millones, convirtiéndose en el único gran medio de transporte público que registró una caída significativa ese mes. Los análisis señalan que, además de los problemas de seguridad, los precios persistentemente altos son otro factor clave que lleva a los viajeros, especialmente a los más sensibles al precio, a abandonar el tren.
El transporte por carretera y aéreo crece a contracorriente, evidenciando un cambio modal
En claro contraste con el declive del transporte ferroviario, la carretera y el aire están captando a los pasajeros perdidos. Los datos de junio de 2026 muestran que el transporte de pasajeros en autobús de larga y media distancia creció un 5,2% interanual, alcanzando los 83,50 millones, casi el doble del volumen de pasajeros del tren en el mismo periodo. Paralelamente, el transporte aéreo de pasajeros aumentó un 2,6% y el marítimo registró un incremento del 1,7%.
A nivel urbano, el sistema de transporte público mantuvo su tendencia de crecimiento. El metro y otros transportes públicos en las principales ciudades del país transportaron a más de 314 millones de pasajeros en junio, un 3,1% más que el año anterior. Esta serie de datos indica claramente que las preferencias de los viajeros se están desplazando del ferrocarril hacia otros medios de transporte. Si la calidad y la puntualidad del servicio ferroviario no mejoran de forma sustancial durante el año, es probable que esta tendencia se acentúe.