Resumen del calor en el verano de 2026
Durante el verano de 2026, España ha sido azotada por continuas olas de calor. La temperatura más alta registrada este año se produjo a principios de julio en la localidad de Pobla Llarga (Valencia), donde el termómetro alcanzó los 45,5 ºC. Aunque esta cifra es alarmante, todavía se encuentra a 2,1 ºC del récord histórico de temperatura máxima en España.
En términos generales, el calor de este verano ha sido excepcional. Según los registros, la temperatura media combinada de junio y julio de 2026 alcanzó los 24,5 ºC, convirtiéndolo en uno de los periodos de junio-julio más calurosos desde 1961, año en que comenzaron los registros meteorológicos completos.

Repaso del récord histórico de calor en España
Según datos oficiales confirmados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la temperatura máxima absoluta registrada en España es de 47,6 ºC. Este récord se estableció el 14 de agosto de 2021 en La Rambla (Córdoba), en la comunidad autónoma de Andalucía. Ese mismo día, el cercano aeropuerto de Córdoba registró 46,9 ºC, lo que demuestra la intensidad de aquella ola de calor extrema.
Tendencia a largo plazo en el contexto del calentamiento global
Los datos de los últimos años revelan claramente una tendencia al alza de las temperaturas en España. Las estadísticas muestran que los cinco periodos de junio-julio con la temperatura media más alta de la historia de España han ocurrido todos después de 2015. Si ampliamos la muestra a los diez periodos más cálidos, nueve de ellos han tenido lugar en el siglo XXI. Esto indica que los episodios de calor extremo son cada vez más frecuentes e intensos en España, en consonancia con la tendencia global del cambio climático.
Récords de temperaturas extremas en Europa y el mundo
En el continente europeo, el récord de España no es el más alto. La temperatura máxima oficial en Europa, certificada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), es de 48,8 ºC. Fue registrada en Siracusa (Sicilia, Italia) el 11 de agosto de 2021, solo tres días antes que el récord español.
A nivel mundial, los récords de temperaturas extremas son aún más sorprendentes. La temperatura más alta reconocida a nivel global es de 56,7 ºC, medida en Furnace Creek, en el Valle de la Muerte (California, EE. UU.) en julio de 1913. En el otro extremo del planeta, la temperatura más baja oficialmente certificada es de -89,2 ºC, registrada en 1983 en la base Vostok, en la Antártida. Estos datos extremos dibujan un panorama de la diversidad y la vulnerabilidad del clima de la Tierra, y advierten de los graves desafíos que podría suponer el calentamiento continuo.