Condena fruto de un acuerdo de conformidad
La Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha dictado sentencia firme contra Jordi Arias, alias ‘Lupin’. Ha sido condenado a dos años y ocho meses de cárcel y al pago de una multa de 1.440 euros por un delito continuado de estafa. El tribunal también le ha impuesto una inhabilitación especial que le prohíbe ejercer cualquier actividad comercial relacionada con internet durante cinco años. La sentencia es el resultado de un acuerdo de conformidad entre su abogado defensor, Antonio Martín, y la Fiscalía, lo que le ha permitido evitar una pena de ocho años de prisión por los delitos de estafa agravada y pertenencia a organización criminal que se le imputaban inicialmente.
Además de Jordi Arias, sus tres cómplices también han sido sentenciados. Dos de ellos han sido condenados a dos años de prisión como cooperadores necesarios en el delito de estafa, mientras que el tercero ha recibido una pena de un año y medio. A los tres se les ha impuesto una multa de 1.080 euros y la prohibición de ejercer actividades comerciales en internet durante tres años. Los cuatro acusados han sido condenados a indemnizar conjunta y solidariamente a las más de 700 víctimas por los daños económicos sufridos.
Una red de estafas meticulosamente planificada
Según los hechos probados por el tribunal, Jordi Arias era el principal organizador de la trama, que estuvo especialmente activa entre 2018 y 2019. Con la ayuda del cómplice técnico Sergio S. R. y el apoyo logístico de Roly Jairo S. M. y David C. P., crearon numerosas páginas web de venta fraudulentas que imitaban a la perfección tiendas reales. En ellas, se ofrecían principalmente productos electrónicos como teléfonos móviles, ordenadores, videoconsolas y electrodomésticos.
Los consumidores realizaban sus pedidos en estas webs y transferían el dinero mediante transferencia bancaria, Bizum o tarjeta de crédito a cuentas bancarias abiertas por la red criminal utilizando identidades de terceros robadas. Sin embargo, las víctimas nunca recibían los productos comprados tras realizar el pago. Además, la trama utilizaba la información de identidad robada para solicitar préstamos, causando un perjuicio económico y un riesgo legal adicional a los afectados.
De denuncias locales a un caso de alcance nacional
La investigación del caso se inició en 2018 en la localidad de Requena, en la Comunidad Valenciana. Tras recibir las primeras denuncias de víctimas en esa demarcación judicial, el Juzgado de Instrucción número 2 de Requena coordinó el inicio de la ‘Operación Lupin’ por parte de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Los investigadores, a través del análisis y la unificación de denuncias aisladas, lograron destapar una extensa red de estafas que operaba en todo el territorio nacional.
La investigación, que se extendió durante siete años, finalmente confirmó que la banda estafó un total de 667.466 euros a 732 víctimas repartidas por toda España. Solo en la Comunidad Valenciana, el importe defraudado ascendió a aproximadamente 55.000 euros, correspondientes a 122 operaciones.

El historial delictivo de ‘Lupin’, un estafador reincidente
No es la primera vez que Jordi Arias es condenado por estafa. Ya en 2024, un juzgado de lo penal de Ponferrada le sentenció a diez meses y 16 días de prisión por una serie de fraudes similares cometidos en 2017. A pesar de sus antecedentes, en esta ocasión no se le ha aplicado el agravante de reincidencia.
El alias de Jordi Arias, ‘Lupin’, está inspirado en Arsène Lupin, el personaje de ficción creado por el escritor francés Maurice Leblanc, con el que buscaba forjar una imagen de ‘fugitivo digital’. Según informes, en 2022 fue detenido en una discoteca de Madrid mientras pesaban sobre él varias órdenes de búsqueda y captura, y portaba 12.000 euros en efectivo. Se estima que, en el apogeo de su actividad delictiva, podía llegar a obtener beneficios de hasta 300.000 euros al mes.