Un violento asalto a una vivienda ha tenido lugar en Castell d’Aro, en la comarca del Baix Empordà (Cataluña), dirigido contra una anciana que vivía sola. Varios individuos encapuchados irrumpieron en el domicilio de una mujer septuagenaria y, tras amenazarla violentamente, se llevaron objetos de gran valor. Actualmente, los Mossos d’Esquadra han asumido plenamente el caso y han abierto una investigación criminal.
Asaltantes encapuchados irrumpen en la vivienda
Durante el suceso, varios sospechosos enmascarados y no identificados forzaron la entrada a una residencia privada en Castell d’Aro. La víctima, una mujer de más de 70 años, se encontraba sola en casa. Los asaltantes la inmovilizaron rápidamente y, para evitar que pidiera ayuda o alertara a la policía, la ataron firmemente y la encerraron en el cuarto de baño de la casa. Acto seguido, procedieron a registrar todas las habitaciones en busca de objetos de valor.

Robo de 50.000 euros bajo coacción violenta
Según la inspección preliminar de la escena y la declaración de la víctima, los autores del crimen utilizaron un cuchillo para amenazarla directamente. Las autoridades están verificando si los sospechosos también portaban armas de fuego reales o simuladas. Bajo una grave amenaza a su vida, la anciana se vio obligada a entregar los objetos de valor que guardaba en casa. Las primeras estimaciones indican que el valor total del dinero en efectivo y las joyas robadas se acerca a los 50.000 euros. No obstante, el importe exacto del botín está pendiente de confirmación por el informe final de daños de la policía.
Rescate familiar y progreso de la investigación policial
La anciana atrapada no fue liberada hasta que su hija regresó a casa. La familia notó que algo no estaba bien en la vivienda y encontró a su madre atada en el baño, momento en el que llamaron inmediatamente a los servicios de emergencia y a la policía. Los Mossos d’Esquadra acordonaron la escena y su unidad de investigación criminal comenzó la recogida de pruebas.
En su último comunicado, la policía señaló que, debido a que todos los implicados llevaron el rostro cubierto durante todo el asalto, ocultando deliberadamente sus rasgos faciales, el rastreo de las cámaras de vigilancia y la identificación de los sospechosos se han visto enormemente dificultados. Hasta la fecha, el caso sigue en fase de recopilación de pistas e investigación exhaustiva, sin que se haya producido ninguna detención. Las fuerzas de seguridad locales están revisando todas las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona con la esperanza de localizar pronto el paradero de los delincuentes.