Detalles del nuevo Sistema de Depósito (SDDR)
Según la nueva normativa del Gobierno español, a partir del miércoles 12 de agosto entra en vigor en todo el país una política medioambiental denominada Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR). Al comprar cualquier bebida en lata, botella de plástico de un solo uso o envase tipo brik de hasta tres litros, los consumidores deberán abonar un depósito de 10 céntimos por unidad. Este importe se reflejará por separado en el tique de compra; por ejemplo, al adquirir un paquete de seis latas, se pagarán 60 céntimos adicionales. No se trata de un aumento de precio, sino de un depósito totalmente reembolsable. Los consumidores solo tienen que devolver los envases vacíos en los puntos de recogida designados para recuperar la totalidad del importe.
Objetivo clave: alcanzar el 90% de reciclaje en 2029
Esta nueva política es un paso crucial para que España cumpla los objetivos establecidos en la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Dicha ley exige que España eleve la tasa de reciclaje de envases de plástico al 90% antes del 1 de enero de 2029. Para lograr esta ambiciosa meta, España se inspira en las experiencias exitosas de países como Alemania, Dinamarca y Portugal. Estas naciones han demostrado, mediante la implementación de sistemas de depósito similares, que son eficaces para reducir la cantidad de residuos de envases que acaban en el medio natural y para aumentar significativamente la eficiencia del reciclaje.
Ajustes operativos y desafíos para los comerciantes
La implementación del nuevo sistema impone nuevas exigencias a los sectores minorista y de la restauración. Todos los establecimientos que vendan estas bebidas, como supermercados, bares y restaurantes, estarán obligados a cobrar el depósito en el momento de la venta y a devolverlo cuando el consumidor retorne el envase vacío. Una de las normativas que supone un reto, especialmente para los pequeños comercios, es que deben aceptar todos los envases vacíos que cumplan los requisitos, aunque las bebidas no se hayan vendido en su establecimiento. Esto no solo requiere espacio de almacenamiento adicional para gestionar los envases recuperados, sino que también aumenta la carga de trabajo en la gestión diaria. Algunos comercios podrían necesitar instalar máquinas de devolución automática para simplificar el proceso.
Eliminación simultánea de los envases monodosis de plástico
Paralelamente al sistema de depósito para envases de bebidas, se pone en marcha un plan de eliminación progresiva de los envases de plástico monodosis. A partir del 12 de agosto, productos como los sobrecitos individuales de azúcar, sal, crema de café, aceite, vinagre y salsas, comunes en la hostelería, comenzarán a ser retirados del mercado. La normativa estipula que este proceso de sustitución debe completarse antes de 2030. Para entonces, restaurantes y cafeterías deberán utilizar dispensadores reutilizables u otras alternativas sostenibles que, garantizando la higiene alimentaria, reduzcan la generación de residuos plásticos de un solo uso desde su origen. Estas medidas forman parte de la estrategia global de la Unión Europea para promover la economía circular y reducir la contaminación por plásticos.