Alrededor de las 18:00 horas del 10 de agosto de 2026, hora local, ocurrió un accidente mortal en Benidorm, un conocido destino turístico de la provincia de Alicante. Una turista británica de 66 años falleció tras caer al mar mientras participaba en una actividad de parasailing en la Playa de Levante. La Guardia Civil ha asumido la investigación del caso para esclarecer las causas exactas del accidente.

Un cambio meteorológico extremo azota la costa
En el momento del suceso, el tiempo en la costa de Benidorm y la comarca de la Marina Baixa se deterioró bruscamente. Según se ha informado, la zona se encontraba en un estado de calor sofocante, pero en cuestión de minutos, las condiciones cambiaron radicalmente, con lluvias torrenciales y fuertes rachas de viento azotando la playa.
Cabe destacar que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya había emitido una alerta amarilla por el cambio de tiempo en la región, advirtiendo de las posibles condiciones meteorológicas adversas.
Presunta rotura del cable de tracción en el aire
Los testimonios de varios testigos presenciales han proporcionado pistas clave para la investigación. Según describen, durante el ascenso de la turista para disfrutar del parasailing, el cable que conecta el paracaídas con la lancha motora de tracción se habría roto repentinamente, provocando que la víctima perdiera el impulso y cayera directamente al mar.
Actualmente, la Guardia Civil, encargada de la investigación, está examinando minuciosamente y realizando peritajes técnicos sobre este detalle central de la rotura del cable para reconstruir el momento del trágico suceso y determinar sus causas físicas directas.
La policía investiga el cumplimiento de la normativa por parte de la empresa
Además de analizar factores como el cambio brusco del tiempo o el posible desgaste del material, la Guardia Civil centrará su investigación en la empresa operadora de la actividad.
Según la normativa de seguridad local, aunque una alerta amarilla no obliga a suspender este tipo de actividades acuáticas de altura, sí exige que el operador adopte medidas de prevención y respuesta de nivel extremo. La policía verificará si la empresa implicada cumplió rigurosamente con las directrices de seguridad correspondientes ante las condiciones meteorológicas cambiantes, para así determinar si la muerte se debió a un trágico suceso de fuerza mayor o si fue un accidente por responsabilidad, causado por negligencia humana o incumplimiento de la normativa.