Claves de la nueva normativa: detalles del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR)
De acuerdo con la Ley de Economía Circular de España, que entrará en vigor el 12 de agosto de 2026, se implementará oficialmente una política denominada “Sistema de Depósito, Devolución y Retorno” (SDDR). Este sistema establece que los consumidores deberán pagar un depósito de 10 céntimos de euro por cada envase al adquirir latas, botellas de plástico de un solo uso y briks de bebidas con una capacidad de hasta tres litros.
Este depósito se reflejará claramente como un concepto independiente en el recibo de compra. Una vez consumida la bebida, los consumidores podrán devolver los envases vacíos a la tienda donde los compraron o a cualquier máquina de reciclaje automático designada, recuperando la totalidad del depósito al escanear el código de barras. Este mecanismo tiene como objetivo fomentar la participación activa de los ciudadanos en el reciclaje a través de incentivos económicos.
Objetivos de la política y marco legal
La promulgación de esta política sirve para cumplir con los compromisos de España respecto a las directivas medioambientales de la Unión Europea. Su objetivo principal es elevar la tasa de reciclaje de las botellas de plástico de un solo uso al 90 % antes de 2029. Mediante el establecimiento de una red de reciclaje a nivel nacional, la nueva normativa pretende reducir la contaminación ambiental desde su origen, promover el reciclaje de recursos e impulsar la transición de España hacia un modelo de economía circular.
Implementación simultánea: plan de eliminación gradual de envases de plástico de un solo uso
Además del sistema de depósito, a partir del 12 de agosto de 2026, España también iniciará un plan de eliminación gradual dirigido a los envases de plástico monodosis de un solo uso. Este plan afectará principalmente a los pequeños envases de azúcar, sal, salsas y aceite de oliva utilizados comúnmente en el sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías). Según la normativa, estos establecimientos deberán cambiar completamente a dispensadores reutilizables u otras alternativas ecológicas antes de 2030 para reducir los residuos plásticos innecesarios.

Impactos y retos para el sector minorista y la hostelería
La aplicación de la nueva ley tendrá un impacto significativo en los minoristas y hosteleros de España. Los comerciantes no solo deberán cobrar y registrar con precisión el depósito en el momento de la venta, sino que también tendrán que establecer un proceso eficaz de reciclaje y reembolso. Según la normativa, los comercios estarán obligados a aceptar cualquier envase vacío que cumpla los requisitos devuelto por los consumidores y a reembolsar el depósito al instante, incluso si el producto no se vendió en su establecimiento. Para los pequeños comercios, este requisito podría suponer nuevos retos en términos de espacio de almacenamiento, costes laborales y gestión de las operaciones diarias.