El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha declarado públicamente el 13 de agosto que las autoridades han iniciado los procedimientos de expulsión para los inmigrantes que entraron de forma violenta en el enclave español de Ceuta el pasado 30 de julio.
Inicio de los procedimientos de expulsión conforme a la ley
El ministro Marlaska reveló que ha dado instrucciones claras para que la autoridad judicial autorice de inmediato la expulsión, en aplicación del artículo 57 de la Ley de Extranjería, de aquellos inmigrantes que participaron en actos delictivos durante el incidente fronterizo en Ceuta. Señaló que, dado que el asalto violento a la frontera constituye en sí mismo un delito, la gran mayoría de los que entraron ilegalmente se enfrentarán a la expulsión del territorio español. Aunque el ministro no especificó el número exacto de expedientes en trámite, confirmó que el proceso de expulsión ya está en marcha para “un número significativo de personas”.

Advertencia a la inmigración irregular y a las mafias
La postura de Marlaska es coherente con la del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Lanzó una dura advertencia a las mafias que trafican con personas y a quienes intentan entrar ilegalmente: “Aquellos que entran en España de manera irregular, vulnerando la ley, no serán trasladados a la península ni recibirán ningún tipo de protección”. Añadió que este es “un camino trágico” que, en última instancia, solo les llevará de vuelta a su punto de origen.
Tratamiento diferenciado para solicitantes de asilo y menores
Al mismo tiempo que enfatizó su firmeza, Marlaska también aclaró el tratamiento de casos especiales. Reconoció que actualmente hay más de 400 inmigrantes que han solicitado protección internacional. Al respecto, se comprometió a que “quienes tengan derecho legal al asilo, lo obtendrán”. Además, en cuanto a los más de 1.500 menores no acompañados que permanecen en Ceuta, el Gobierno actuará según la evaluación de la Fiscalía y lo estipulado por la ley. Afirmó: “Aquellos que legalmente deban ser repatriados, lo serán, y aquellos que no puedan serlo por imperativo legal, se quedarán”.
Defensa de la actuación fronteriza y énfasis en la cooperación con Marruecos
En respuesta a un periodista que describió los sucesos del 30 de julio como una “invasión de 80.000 personas”, Marlaska rechazó el uso del término “invasión”. Al mismo tiempo, subrayó la cooperación crucial del Gobierno español con Marruecos en el control fronterizo. Calificó a Marruecos como “un socio absolutamente fiable para España y para Europa” y afirmó que la colaboración entre ambos países se basa en la lealtad y la confianza. Ante las acusaciones previas del Consejo de Derechos Humanos de Marruecos sobre “maltrato” a inmigrantes por parte de las fuerzas de seguridad españolas, Marlaska defendió la actuación de la Policía Nacional y la Guardia Civil, declarando que su trabajo se realiza “con pleno respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales” y que sus principios de actuación combinan la atención humanitaria con el respeto a las fronteras nacionales.