La Policía Nacional ha desarticulado recientemente un sofisticado grupo criminal transnacional que presuntamente había establecido laboratorios secretos en territorio español para la producción y distribución a gran escala de cocaína. Esta operación es el golpe definitivo tras una larga investigación, que ha revelado una compleja cadena de contrabando de drogas desde Sudamérica hasta Europa.
Operación conjunta transnacional con 27 detenidos
Según ha informado la Policía Nacional, la operación es fruto de la cooperación internacional. La policía detuvo a 23 sospechosos en España y, en colaboración con las autoridades australianas, se arrestó a otras 4 personas en dicho país. Los registros en España abarcaron varias provincias como Madrid, Toledo, Alicante y Badajoz, donde se incautaron un total de 163 kg de cocaína ya procesada, casi 98.000 euros en efectivo, armas de fuego y munición, así como vehículos y teléfonos móviles utilizados para sus actividades delictivas. Además, las autoridades han bloqueado activos de la organización, como vehículos y propiedades inmobiliarias, por un valor de unos 373.000 euros.
Compleja cadena logística y laboratorios de dos niveles
La investigación ha revelado que la red criminal había establecido una cadena de producción y contrabando de drogas altamente compleja. Primero, camuflaban la materia prima de la cocaína en cargamentos legales de madera, fruta, chatarra o incluso cemento, que eran transportados en contenedores marítimos desde Sudamérica a puertos europeos como el de Bélgica. Una vez en Europa, la droga era transportada a España en vehículos especialmente modificados con sofisticados compartimentos ocultos (caletas). La organización operaba un sistema de procesamiento en dos fases: un primer laboratorio en zonas rurales remotas para la extracción inicial de la cocaína de la mercancía, y un segundo laboratorio en viviendas particulares urbanas para refinar la droga y mezclarla con productos químicos de bajo coste para aumentar su peso. El producto final se almacenaba en almacenes cercanos a los mercados de distribución.
El núcleo de la organización y sus vínculos con narcotraficantes colombianos
La organización de narcotráfico mostraba un alto grado de profesionalización, con una estructura interna jerarquizada y una clara división de tareas. El núcleo directivo no solo gestionaba la organización, sino que sus líderes eran “químicos” expertos en las técnicas de extracción y procesamiento de la cocaína. La policía señala que el cabecilla mantenía contacto directo y frecuente con los principales grupos de narcotraficantes de Colombia, especialmente con redes de la región de Cali. Para asegurar la fluidez de la cadena de suministro, la organización también había establecido canales logísticos y de transporte clave en lugares como Panamá y Bélgica.
Larga investigación y avances judiciales
La investigación de la Policía Nacional sobre este grupo comenzó en febrero de 2025 y, tras más de un año de recopilación de información y vigilancia, se procedió a la fase de explotación. El procedimiento judicial ya se ha iniciado y tres de los principales sospechosos, identificados como líderes de la organización, han sido puestos en prisión provisional por orden judicial. Debido a la complejidad y naturaleza transnacional del caso, la investigación continúa abierta y la policía no descarta futuras detenciones.