Tras la crisis migratoria de Ceuta, las relaciones bilaterales entre España y Marruecos continúan bajo examen. A pesar de los esfuerzos del Gobierno español por mantener públicamente la cordialidad, Marruecos ha vuelto a ejercer presión recientemente a través de declaraciones y posibles acciones judiciales, introduciendo nueva incertidumbre en una asociación basada en un frágil equilibrio.

Múltiples presiones de Marruecos: reivindicación de soberanía y amenazas judiciales
Las recientes declaraciones desde Marruecos han escalado significativamente la tensión. El ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, no solo ha calificado públicamente a las dos ciudades autónomas españolas, Ceuta y Melilla, como “ciudades ocupadas”, sino que también ha criticado duramente la política migratoria de España. Acusa a España de “aceptar” y regularizar a los inmigrantes que llegan, considerando que esta política unilateral contradice la realidad fronteriza compartida por ambos países.
Yendo un paso más allá, Ouahbi reveló que su ministerio está estudiando la suspensión del acuerdo de extradición con España como respuesta a las políticas españolas. Subrayó que dos países que comparten frontera deben establecer procedimientos bilaterales “coherentes y claros”, sin tomar acciones contradictorias.
Gobierno español: énfasis en la cooperación y la asociación
Frente a las sucesivas presiones de Marruecos, altos cargos del Gobierno español han optado por un tono conciliador y positivo. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han reiterado en diversas ocasiones que Marruecos es un “socio muy estrecho y fiable” para España.
Ambos han destacado que la relación bilateral se fundamenta en la “confianza y lealtad” y que ambas partes mantienen una “cooperación plena”. En respuesta a la amenaza de suspender el acuerdo de extradición, Marlaska afirmó que la colaboración en este ámbito ha sido siempre “excelente” y confía en que seguirá siéndolo en el futuro.
Voces discordantes en España: dudas sobre la ‘fiabilidad’ de Marruecos
Sin embargo, la postura amigable del Gobierno español no cuenta con un respaldo unánime a nivel nacional. La opinión del presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, es especialmente relevante. Por un lado, reconoce el importante papel de Marruecos en la cooperación para acoger a los miles de inmigrantes que permanecían en Ceuta, pero, por otro, afirma sin rodeos que Marruecos “no es fiable”.
Vivas advierte que la posibilidad de que se repita una entrada masiva de inmigrantes en Ceuta depende en gran medida de la voluntad y el rigor con que Marruecos controle la frontera. Al mismo tiempo, el opositor Partido Popular (PP) ha criticado al actual Gobierno por su actitud demasiado “sumisa” hacia Marruecos, argumentando que el Ejecutivo debería ser más contundente cuando es necesario señalar la responsabilidad marroquí.