Homenaje de toda la ciudad: un festival de pólvora y fuegos artificiales
Como una de las celebraciones tradicionales más esperadas del año, la ciudad de Elche dio comienzo a la Nit de l’Albà en la noche del 14 de agosto de 2026. Durante el evento se emplearon un total de 2800 kilos de pólvora, y 312 palmeras de fuegos artificiales se lanzaron sucesivamente desde diferentes barrios y azoteas de la ciudad, creando un espectacular show pirotécnico en relevo. Esta tradición tiene como objetivo rendir un solemne homenaje a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Asunción.

Clímax a medianoche: la ‘Palmera de la Virgen’ ilumina el cielo
El punto culminante de la celebración tiene lugar justo antes de la medianoche. En ese instante, Elche se queda completamente a oscuras, preparando el ambiente para el momento más grandioso. La ‘Palmera de la Virgen’, un espectáculo pirotécnico compuesto por 1080 cohetes lanzados al unísono, estalla en el cielo, creando una cúpula de luz blanca perlada de 300 metros de diámetro que transforma la noche en día por breves segundos. Simultáneamente, en la torre de la Basílica de Santa María, el monumento más emblemático de la ciudad, se enciende una silueta de la Virgen de 3 metros de altura perfilada con fuego, creando una estampa solemne y sobrecogedora.
El frenesí de los ‘carretilleros’: la Carretillà perpetúa la tradición
Tras el clímax pirotécnico de la medianoche, la fiesta continúa con una parte aún más interactiva y cargada de adrenalina. En el recinto del Hort de Monjo, casi 200 participantes, conocidos como ‘carretilleros’ y equipados con trajes de protección, dan vida a la tradicional ‘Carretillà’ o guerra de carretillas. En esta zona acotada, se enzarzan en una intensa persecución con cohetes, perpetuando una costumbre centenaria ligada al fuego y elevando la vibrante atmósfera de la ciudad a su máxima expresión.