Las heridas de ‘Toni’
Recientemente, en el Estrecho de Gibraltar, una orca bautizada por los investigadores como ‘Toni’ ha sido avistada con notables heridas en su aleta dorsal. Tras recibir el aviso, el Ministerio para la Transición Ecológica de España ha confirmado que las marcas son altamente compatibles con las lesiones causadas por disparos de una pistola de aire comprimido.
‘Toni’ es el individuo de mayor edad conocido dentro de su grupo de orcas ibéricas, una población cuya supervivencia ya se encuentra en una situación crítica. Este incidente añade, sin duda, una sombra aún más oscura sobre el futuro de esta especie en peligro de extinción.
Investigación transfronteriza y riesgo de infección
Las autoridades españolas han iniciado oficialmente un procedimiento de investigación. Una fuente del Ministerio reveló que es posible que parte de los proyectiles permanezcan alojados en el tejido de la aleta dorsal de ‘Toni’, lo que le expone a un grave riesgo de infección que podría debilitar aún más su estado de salud.
Dado que estas heridas fueron descubiertas después de que la orca se desplazara desde aguas cercanas a la ciudad de Faro (Portugal) hasta aguas españolas, las autoridades de España están en estrecho contacto con sus homólogas portuguesas para intentar rastrear el origen y las circunstancias del suceso en una investigación conjunta.
Seguimiento y condena de las organizaciones conservacionistas
Varias organizaciones de protección animal están siguiendo de cerca el estado de ‘Toni’. La asociación WeWhale y la organización “Guardianes de la Orca Ibérica” (Guardians of the Iberian Orca) monitorizan continuamente a la orca para evaluar si muestra signos de debilidad o comportamiento anómalo.
Janek Andre, cofundador de “Guardianes de la Orca Ibérica”, declaró que cuando su organización observó a ‘Toni’ hace unas semanas, su estado físico era bueno y no presentaba ninguna herida. Andre condenó enérgicamente este posible acto deliberado de agresión, afirmando que, de confirmarse, se trataría de un ataque cruel contra una especie en peligro crítico de extinción.
Contexto: una relación cada vez más tensa entre humanos y orcas
La orca ibérica es una pequeña y escasa subpoblación que actualmente cuenta con solo unos 30 o 40 individuos. Desde 2020, este grupo de orcas se ha hecho conocido por sus frecuentes “interacciones” con embarcaciones en las aguas cercanas a la península ibérica, las cuales han provocado daños en decenas de barcos y el hundimiento de al menos cuatro.
Aunque algunos medios de comunicación describen este comportamiento como “ataques”, la mayoría de los científicos marinos creen que es más probable que se trate de un comportamiento de juego, una exploración impulsada por la curiosidad o un proceso de aprendizaje social en el que los adultos enseñan a las crías técnicas de caza. Además de los conflictos con los barcos, esta especie se enfrenta a múltiples amenazas para su supervivencia, como la escasez de alimento, la contaminación acústica marina y las colisiones con embarcaciones. En 2023, un vídeo registró la peligrosa escena de la tripulación de un barco lanzando petardos al agua para ahuyentar a las orcas que se acercaban.