La lista de los “despropósitos arquitectónicos” de España genera debate
Recientemente, el diario español El Confidencial invitó al arquitecto Fernando Caballero a seleccionar una lista de los “diez despropósitos arquitectónicos” de España, lanzando una dura crítica a algunos de los edificios más conocidos del país. El criterio de selección no solo se basa en la estética, sino que se centra en la coherencia del edificio con la historia y el entorno urbano. Llama la atención que tanto Barcelona, famosa por la arquitectura de Gaudí, como la capital, Madrid, tienen varios edificios en la lista.
Renovaciones polémicas del patrimonio histórico
Varios proyectos en la lista son controvertidos por la forma en que han intervenido en edificios históricos, considerados como una destrucción del tejido y carácter original de la ciudad.
Edificio Miracruz, San Sebastián
Construido originalmente en 1888, este edificio fue un símbolo de la edad de oro de San Sebastián. Sin embargo, su renovación en 2018 fue calificada como “uno de los mayores desastres arquitectónicos de España en los últimos años”, al considerar que destruyó por completo el patrimonio histórico, reemplazándolo por un mediocre edificio moderno que debilita la elegancia de la ciudad costera.
Centro Comercial Arenas, Barcelona
Este centro comercial, reconvertido a partir de una antigua plaza de toros, se finalizó en 2011. La crítica considera que su transformación fue “un ejercicio circense y absurdo” que no logró ni proteger la esencia del edificio histórico ni crear una forma arquitectónica moderna exitosa.

Sede del Colegio de Arquitectos de Cataluña, Barcelona
Este edificio de 1962, situado junto a la Catedral de Barcelona, es un hito para la comunidad de arquitectos local. A pesar de que su fachada cuenta con valiosos murales de Pablo Picasso, el edificio principal es criticado por ser una burda imitación del estilo del maestro moderno Ludwig Mies van der Rohe y por no encajar en el entorno histórico circundante.
Conflicto entre iconos modernos y el entorno urbano
Algunos edificios modernos han sido incluidos por su volumen, forma o ubicación, acusados de tener un impacto visual negativo en el entorno urbano.
Torre Titania, Madrid
Este edificio de oficinas, finalizado en 2013, se construyó en el solar del incendiado Edificio Windsor. La crítica es implacable: se considera que su volumen es excesivo, sus proporciones desequilibradas y carece de belleza. Incluso se dice que evoca la trágica memoria del incendio, concluyendo que “no tiene nada que se pueda salvar”.
Palacio de Congresos, Oviedo
Construido en 2011, la forma única de este edificio se describe como “una nave espacial que ha aterrizado en el centro de la ciudad”. Las críticas se centran principalmente en su desconexión con el entorno urbano circundante, su abrumador impacto visual y la falta de carácter local.
Hotel Porta Fira, Barcelona
Aunque esta torre roja, terminada en 2010, ha ganado premios internacionales de arquitectura, para Caballero su forma exagerada es un símbolo de la burbuja inmobiliaria, sin conexión con la cultura local. Incluso utiliza la extremadamente dura metáfora de “un enorme mojón” para describirlo.
Edificio en la Plaza de Santa Teresa, Ávila
Construido en 2003, este edificio se encuentra junto a la Muralla de Ávila y la Catedral, ambos Patrimonio de la Humanidad. La razón de su inclusión es que su diseño ignora por completo el importante entorno histórico que lo rodea.
Reflexiones sobre arquitectura funcional y urbanismo
La lista también incluye grandes edificios públicos y proyectos residenciales, invitando a una reflexión sobre los conceptos de desarrollo urbano desde el siglo XX.
Estación de Chamartín, Madrid
La inclusión de esta estación, inaugurada en 1975 y uno de los principales nudos ferroviarios de Madrid, puede parecer sorprendente. El motivo es su estilo frío y su falta de escala humana, reflejo del urbanismo brutalista de la época del desarrollismo. Sin embargo, la crítica también admite que su icónica cubierta abovedada merece ser conservada en futuras reformas.
Torres de la Plaza del Marqués, Gijón
Construidas entre 1967 y 1975, estas dos torres han sido durante mucho tiempo un punto de controversia en el skyline de Gijón. Sus defensores las ven como un símbolo de la modernización de la ciudad, mientras que sus detractores creen que dañan gravemente el paisaje del paseo marítimo y el carácter histórico de la ciudad.
Viviendas de la M-30 (“El Ruedo”), Madrid
Este complejo residencial, diseñado en 1989 por el célebre arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza, ocupa un lugar importante en la historia de la arquitectura por su gran originalidad. Sin embargo, también es criticado por su aspecto frío y poco acogedor, considerado un reflejo de una tendencia elitista en la que “el arquitecto decide por los habitantes”.