El problema del absentismo laboral en España es cada vez más grave, y el enorme gasto en subsidios por incapacidad temporal (IT) supone una presión significativa para las finanzas públicas. Por ello, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha anunciado una nueva normativa: el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) utilizará un sistema automatizado para vigilar de cerca a los empleados que soliciten dos o más bajas médicas en un año, con el objetivo de combatir el fraude y controlar los crecientes costes económicos.
Aumento del absentismo y de los costes financieros
En los últimos años, la crisis de absentismo en las empresas españolas se ha agravado. Según el último informe sectorial de la consultora de recursos humanos Randstad, la tasa de absentismo general en España ha vuelto a aumentar a finales del último año, con un incremento del 7,2%. Esta alta frecuencia de ausencias laborales eleva directamente la carga sobre el sistema de la Seguridad Social.

Los datos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) revelan aún más la gravedad del problema: de 2017 a 2024, el gasto fiscal derivado de la incapacidad temporal se disparó un 58,4%. Según las previsiones de este organismo, se espera que el coste económico total por incapacidad temporal alcance los 59.109 millones de euros en 2025. El sector servicios, pilar de la economía española, es el más afectado, con un coste estimado de 45.096 millones de euros. Además, una comparación muestra que la duración media de la baja por enfermedad de un empleado en España es de 4,9 semanas al año, muy por encima de la media europea de 2,6 semanas.
El INSS activa la monitorización automatizada de alta frecuencia
Ante estos datos alarmantes, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha impulsado un marco de control más estricto. Se ha autorizado al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) a actualizar su red de seguimiento de datos, con la estrategia central de utilizar programas automatizados para detectar datos anómalos.
Las estadísticas oficiales indican que aproximadamente el 25% de los trabajadores acaparan más del 50% del total de los recursos destinados a bajas temporales. Basándose en esta característica, el gobierno ha establecido el límite de vigilancia en ‘dos o más solicitudes de baja médica acumuladas en un solo año natural’. Una vez que se cumpla esta condición, el sistema marcará y seguirá automáticamente al individuo, permitiendo a las autoridades reguladoras identificar con mayor rapidez las bajas irregulares sin justificación médica adecuada.
Creación de un observatorio nacional y mecanismo de seguimiento
Como parte fundamental para perfeccionar un mecanismo de regulación a largo plazo, el gobierno español planea establecer formalmente el ‘Observatorio Nacional de la Incapacidad Temporal’ en febrero de 2026. Esta nueva institución se basará íntegramente en la tecnología de análisis de big data para medir e investigar en tiempo real la concesión de bajas médicas en todo el país, aumentando así considerablemente la eficiencia de la supervisión.
A nivel ejecutivo, para los empleados con múltiples bajas, el INSS no solo verificará minuciosamente los informes médicos presentados, sino que también podrá exigir una intervención anticipada en procedimientos de evaluación médica designados oficialmente. Los resultados de la revisión conducirán a dos soluciones claras: si las bajas son recurrentes y se determina que existe una pérdida de capacidad laboral a largo plazo, se le orientará hacia el proceso de solicitud de incapacidad permanente; por el contrario, si la evaluación médica determina que está en condiciones de reincorporarse al trabajo pero permanece de baja, la Seguridad Social suspenderá inmediatamente su prestación por incapacidad temporal. Es importante destacar que las ‘bajas de muy corta duración’, de 1 a 4 días, también se convertirán en un área prioritaria para futuras inspecciones sorpresa.