Moraira lidera el mercado de alquiler vacacional de alta rentabilidad
Las estadísticas confirman la transformación turística que está experimentando la costa norte de la Comunidad Valenciana. Aunque Moraira es administrativamente una pedanía de Teulada, su rendimiento en el sector del alojamiento turístico ha superado al de muchos municipios más grandes. Según un informe de Airbtics, plataforma de datos para Airbnb, la localidad se ha convertido en el destino con el precio medio más alto para alquileres vacacionales en toda la Comunidad Valenciana.
Los datos concretos muestran que el precio medio por noche en los alquileres vacacionales de Moraira alcanza los 204 euros, con ingresos anuales por alquiler que superan los 50.000 euros por propiedad y un crecimiento anual del 40%. El seguimiento del mercado indica que la tasa de ocupación se mantiene en un 98% durante la temporada alta. En contraste, la escasez de hoteles tradicionales es notable, ya que Moraira cuenta con solo unos 6 hoteles. La oferta de alojamiento depende principalmente de villas y residencias privadas de lujo, consolidando su posicionamiento como un destino exclusivo y de lujo.

Los compradores internacionales dominan las transacciones de viviendas de lujo en la Costa Blanca
Desde Dénia y Xàbia hasta Calpe, la comarca de la Marina Alta se ha convertido en un punto de encuentro para personas de alto poder adquisitivo de toda Europa, gracias a su excepcional entorno natural y sus paisajes de calas. Además de los compradores nacionales con mayor poder adquisitivo, los inversores extranjeros, principalmente del Reino Unido, Países Bajos y Alemania, son la fuerza dominante en el mercado inmobiliario de la zona.
Un reciente informe de la agencia inmobiliaria Berkshire Hathaway HomeServices Spain revela que en las transacciones de viviendas de lujo en la Costa Blanca, los compradores internacionales representan el 72%, frente al 28% de compradores españoles. En cuanto a precios, según datos de Engel & Völkers, el precio medio de las viviendas unifamiliares en la Marina Alta ha alcanzado los 2.864 euros por metro cuadrado, mientras que los apartamentos superan los 3.000 euros/m². Además, el mercado de alquiler vacacional en Xàbia también muestra un gran dinamismo, con un precio medio diario de 189 euros.
Los precios en zonas prime superan con creces la media nacional
La intensa inyección de capital ha llevado a que los precios por metro cuadrado en algunas ubicaciones clave batan récords constantemente. La cala de El Portet en Moraira, la costa de Benissa y la zona de Les Rotes en Dénia son reconocidas en el sector como las áreas ‘prime’ con el suelo más caro. De hecho, una calle en la zona del puerto de Moraira llegó a ser considerada en su momento como la más cara de toda la Comunidad Valenciana.
El sobreprecio en el mercado de lujo de Calpe es especialmente notable. En la zona de la playa del Arenal-Bol, el precio medio de los nuevos apartamentos en altura con vistas al mar ha ascendido a 7.412 euros por metro cuadrado. Esta cifra es casi 2,6 veces superior al precio medio nacional (2.879 euros/m²), convirtiéndola en la zona con el precio por metro cuadrado más alto de la Comunidad Valenciana en la actualidad.
El efecto derrame del capital impulsa mercados emergentes cercanos
Con la creciente saturación y el aumento de la barrera de entrada en el mercado inmobiliario de la costa norte de Alicante, promotores e inversores particulares han comenzado a dirigir su atención hacia el norte, a la costa de Castellón. Municipios como Alcossebre (perteneciente a Alcalà de Xivert) y Peñíscola están experimentando un notable aumento en la demanda de inversión para alquiler vacacional, gracias a su proximidad al Parque Natural de la Serra d’Irta y a un precio medio de los apartamentos que se mantiene en un rango razonable de unos 2.000 euros por metro cuadrado.
Paralelamente, en el sur de Alicante, localidades como Torrevieja siguen una lógica de desarrollo completamente diferente. Esta área continúa apoyándose en su enorme volumen de viviendas y una estrategia de precios más económicos para satisfacer la demanda del turismo de masas, manteniendo así una de las mayores capacidades de acogida de turistas de toda España.