La sanidad de Ceuta, desbordada: la oleada migratoria desafía la salud pública
Ceuta, la ciudad autónoma española en el norte de África, se enfrenta a un grave desafío sanitario. Debido a la reciente llegada masiva de inmigrantes, el sistema de salud local está bajo una presión sin precedentes. El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, ha advertido de un “riesgo epidémico real” y ha comparado la situación con una “bomba de relojería”.
Demanda sanitaria disparada y sistema al borde del límite
Según datos del Ministerio de Sanidad, en los últimos 15 días, los servicios sanitarios de Ceuta han prestado atención de urgencia a unos 5.800 inmigrantes. Esto incluye aproximadamente 3.500 consultas en atención primaria y 2.300 en el Hospital Universitario. En el punto álgido de la presión asistencial, se llegaron a realizar 1.149 atenciones en un solo día. Aunque la situación se ha moderado, la demanda diaria se mantiene entre 200 y 400 atenciones, manteniendo al personal sanitario local en un estado de sobrecarga continua.

El riesgo de enfermedades infecciosas preocupa a los profesionales
Con el aumento del número de pacientes, el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas se ha convertido en un foco de preocupación para los médicos. Según informan sanitarios de primera línea, recientemente se han detectado múltiples casos de gastroenteritis, tuberculosis y sarna. Julián Domínguez, responsable de Medicina Preventiva del Hospital Universitario de Ceuta, también ha confirmado la aparición de un brote de gastroenteritis y ha señalado la existencia de casos esporádicos de tuberculosis y sarna, lo que sin duda agrava la inquietud por la salud pública.
Discrepancias en la evaluación entre el Gobierno y las autoridades locales
Frente a las advertencias urgentes desde la ciudad, la ministra de Sanidad, Mónica García, ha ofrecido una respuesta más cautelosa. Ha admitido que el sistema sanitario de Ceuta está “tensionado”, pero ha insistido en que “no ha colapsado”. La ministra considera que el riesgo epidemiológico para la población local es bajo, mientras que para el colectivo de migrantes es moderado, y ha subrayado que no se debe vincular directamente la enfermedad con la condición de migrante. Paralelamente, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha afirmado que el hospital local todavía tiene cerca de la mitad de sus camas disponibles, considerando que el sistema actual puede hacer frente al desafío. Sin embargo, esta evaluación contrasta notablemente con la percepción de médicos locales como Roviralta.
Llamamiento a reformas estructurales a largo plazo
El Colegio de Médicos de Ceuta señala que la insuficiencia de recursos sanitarios es un problema crónico, muy anterior a la crisis migratoria actual. Consideran que el envío temporal de unos 60 profesionales sanitarios es solo un parche. Para abordar el problema de raíz, la comunidad médica local pide medidas a más largo plazo, como la reapertura del antiguo hospital militar como punto de atención temporal o incluso la instalación de un hospital de campaña para aliviar la presión sobre los centros existentes. Subrayan que es imprescindible una reforma estructural para dotar a Ceuta de un sistema sanitario resiliente y capaz de afrontar futuros desafíos. Como respuesta, el Ministerio de Sanidad ha anunciado el envío de expertos en control de epidemias y medicina preventiva para colaborar sobre el terreno.