Exigencia de repatriación total por parte de la UE
Según una declaración pública reciente de la Comisión Europea, el organismo ha exigido con firmeza al Gobierno de España la repatriación de todos los inmigrantes que ingresaron de forma irregular desde Marruecos y permanecen en el enclave español de Ceuta. Un portavoz de la UE subrayó que, de acuerdo con la normativa vigente, la medida de devolución abarca a todos los residentes irregulares, sin excepción para los menores no acompañados.
Rechazo español y puesta en marcha de la acogida
Sin embargo, frente a la presión de Bruselas, el Ejecutivo central no ha acatado la directriz de deportación. Por el contrario, ha iniciado los trámites internos para trasladar a la Península a unos 500 menores inmigrantes no acompañados para su reubicación. El Gobierno ha recalcado públicamente que todas las medidas adoptadas respecto a estos menores se regirán por el principio supremo de salvaguardar sus derechos fundamentales.
Plan de traslado de menores y discrepancias internas
Los responsables gubernamentales de inmigración han señalado que, por ley, las comunidades autónomas tienen la responsabilidad ineludible de acoger y tutelar a los menores inmigrantes. Aunque esta iniciativa ha suscitado el rechazo frontal de algunas regiones gobernadas por la oposición, el Gobierno central sigue dialogando activamente con todas las partes implicadas para garantizar el buen desarrollo del traslado, la distribución y el acogimiento de estos menores.
Vías múltiples para garantizar la acogida
Para agilizar el proceso de reubicación, las autoridades españolas han detallado un plan de ejecución específico. El programa de traslado combinará diversas vías de asistencia; además del mecanismo de cuotas obligatorias y el acogimiento familiar tradicional, se incorporarán más entidades especializadas en protección de menores para participar directamente en la asistencia. El objetivo es priorizar la protección de los colectivos más vulnerables y culminar las tareas de acogida con mayor flexibilidad.