Crisis migratoria desencadena controles fronterizos mutuos entre Italia y España
Ante el repunte migratorio en la región norteafricana de Ceuta, el Gobierno italiano, motivado por la preocupación frente a posibles riesgos de seguridad y terrorismo, ha alterado su plan original de reevaluar la suspensión del acuerdo de Schengen el 15 de agosto. Italia considera que el flujo migratorio que ingresa a España tiene altas probabilidades de desplazarse hacia otros países de la UE, incluida la propia Italia. Por ello, ha decidido restablecer los controles fronterizos para los ciudadanos extracomunitarios procedentes de España. En respuesta, el Gobierno español ha acusado a Italia de socavar el principio de libre circulación de la UE con esta acción unilateral, implementando rápidamente medidas de represalia para someter a controles simultáneos a los viajeros procedentes de Italia.
Una empresa italiana eleva su oferta por el gigante español del aceite de oliva
Más allá de las fricciones fronterizas a nivel estatal, la competencia comercial entre ambos países es igualmente feroz. La batalla por el control de Deoleo, el gigante español del aceite de oliva, ha entrado en una fase candente. La productora italiana de aceite de oliva Coricelli ha irrumpido recientemente con fuerza, elevando sustancialmente su oferta de adquisición hasta los 500 millones de euros. Esta cifra no solo supera la propuesta anterior de 460 millones de euros realizada por la cooperativa andaluza Dcoop, sino que también desbanca al otro postor, Acesur.

Deoleo ha presentado formalmente documentación ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), confirmando que sus accionistas mayoritarios, CVC y Alchemy, están evaluando la viabilidad de vender sus participaciones. Según fuentes cercanas, si las negociaciones prosperan, Coricelli podría firmar un acuerdo de adquisición exclusiva en el corto plazo.
Solidez financiera y valor de marca de la empresa objetivo
Deoleo, como reconocida empresa mundial de aceite de oliva, engloba marcas internacionales clave como Bertolli, Carapelli, Carbonell y Koipe, con una posición especialmente fuerte en el mercado norteamericano. Los últimos datos financieros muestran que Deoleo alcanzó una facturación de 393,2 millones de euros en el primer semestre de 2026. Aunque los ingresos cayeron un 8,7% interanual debido a las fluctuaciones en volumen y precio, su beneficio neto se multiplicó casi por diez gracias a las políticas de devolución de aranceles de exportación de EE. UU., alcanzando los 19,4 millones de euros. Asimismo, el beneficio bruto de explotación (EBITDA) aumentó un 51,5% hasta los 32,9 millones de euros, y la deuda financiera neta se redujo con éxito a 85,46 millones de euros. Los sólidos resultados de su reestructuración financiera la han devuelto al centro de atención del mercado de capitales.
La pugna por el liderazgo agroalimentario europeo
Coricelli, promotora de esta enérgica adquisición, fue fundada en 1939 y actualmente está presidida por Chiara Coricelli, directora ejecutiva y miembro de la tercera generación familiar. En los últimos cinco años, el volumen de negocio de la compañía se ha disparado desde los 100 hasta unos 400 millones de euros. A nivel internacional, Estados Unidos representa más del 40% de sus exportaciones totales; en 2025, sus ingresos por exportación alcanzaron los 226 millones de euros, pasando de suponer un 36% a más de un 58% de sus ingresos totales. En el mercado nacional italiano, Coricelli también posee más del 12% de la cuota de aceite de oliva virgen extra en el canal de gran distribución.
Para afianzar aún más su posición en la industria, Coricelli ha invertido en los últimos años más de 13 millones de euros en mejorar su capacidad de producción, optimizar la logística e impulsar la transición ecológica. En la actualidad, además de Coricelli y Dcoop, Acesur, propietaria de marcas como Coosur, también se mantiene en la puja. Los analistas del mercado señalan que esta operación de compra, cuya conclusión se espera para las próximas semanas, trasciende el control de una sola empresa, reflejando esencialmente la batalla por la influencia en la cadena de valor agroalimentaria europea entre España e Italia, los dos grandes productores tradicionales de aceite de oliva.