Nuevo hallazgo en Barcelona: la relación directa entre el duelo y el deterioro cognitivo
Un reciente estudio llevado a cabo conjuntamente por el Hospital del Mar y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) ha proporcionado pruebas científicas contundentes sobre el vínculo entre el duelo prolongado y el declive de la función cognitiva. La investigación se centra en las emociones negativas prolongadas causadas por la pérdida de un ser querido, señalando su daño sustancial a la salud cerebral, especialmente en la población de edad avanzada.
La prevalencia del duelo patológico y su impacto cognitivo
Los datos del estudio muestran que entre el 7% y el 10% de las personas mayores de 60 años, tras sufrir un golpe severo como la pérdida de un familiar, caen en un “duelo prolongado” o “duelo patológico” que dura más de medio año.
El equipo de investigación descubrió, a través de evaluaciones neuropsicológicas detalladas, que los ancianos que permanecen en este estado de tristeza crónica muestran un deterioro significativo en múltiples áreas cognitivas. Las funciones afectadas incluyen:
- Atención: dificultad para concentrarse.
- Memoria inmediata: disminución en la capacidad para retener información a corto plazo.
- Función ejecutiva: lentitud en la velocidad de procesamiento del pensamiento y la capacidad de planificación.
- Fluidez verbal: empeoramiento en la habilidad para encontrar palabras y organizar la expresión lingüística.
- Capacidad visoespacial: reducción en el sentido de la orientación y la percepción espacial.
Cabe destacar que el estudio subraya que el daño del duelo patológico a la capacidad de toma de decisiones emocionales es particularmente prominente, convirtiéndolo en un factor de riesgo independiente de deterioro cognitivo.
Los expertos piden establecer mecanismos de cribado e intervención
Basándose en estos hallazgos, los investigadores recomiendan encarecidamente que la evaluación del duelo prolongado se integre formalmente en los protocolos de revisión de salud geriátrica integral. Consideran que la identificación temprana de los ancianos en riesgo de duelo patológico es crucial.
Una vez identificados los individuos de alto riesgo, se puede implementar una serie de medidas de intervención integral, que incluyen apoyo psicológico profesional, tratamiento farmacológico necesario y el establecimiento de un sistema de seguimiento de salud sistemático. Los expertos señalan que estas intervenciones no solo ayudan a aliviar el sufrimiento psicológico de los pacientes, sino que también tienen el potencial de retrasar, detener o incluso revertir parcialmente el deterioro cognitivo ya ocurrido.
Una advertencia más amplia del estudio
Aunque el objetivo principal de este estudio fue la población mayor de 60 años, los investigadores advierten especialmente que sus conclusiones podrían tener una aplicabilidad más amplia. El duelo prolongado y no tratado adecuadamente también podría causar daños similares en el sistema cognitivo de los jóvenes. Por lo tanto, independientemente de la edad, todas las personas que atraviesan la pérdida de un ser querido deben priorizar su salud mental y buscar intervención y apoyo psicológico profesional cuando sea necesario.