Durante el caluroso verano, tras estar aparcado bajo el sol, el interior de un vehículo puede convertirse en un auténtuo horno, alcanzando fácilmente temperaturas superiores a los 60 °C. Además, materiales del interior como el salpicadero o los asientos liberan compuestos orgánicos volátiles a altas temperaturas. Ante esta situación común, el conocido mecánico Juan José y la Dirección General de Tráfico (DGT) ofrecen consejos profesionales, señalando que la mayoría de los conductores cometen un error fundamental en el primer paso para enfriar el coche.

El error: cerrar las ventanillas y encender el aire acondicionado
El hábito de muchos conductores es entrar al vehículo, cerrar inmediatamente todas las ventanillas y poner el aire acondicionado al máximo. El experto mecánico Juan José señala que este método es extremadamente ineficiente. El sistema de climatización debe consumir una gran cantidad de energía para enfriar el aire abrasador acumulado en el habitáculo, lo que no solo ralentiza el proceso de enfriamiento, sino que también aumenta significativamente el consumo de combustible y la carga del motor.
La técnica experta: primero ventilar, luego enfriar
La forma correcta de proceder es bajar completamente las ventanillas durante unos segundos justo al encender el aire acondicionado. Aprovechando la corriente de aire generada por el movimiento del coche o la convección natural, se permite que el aire caliente y los olores y gases del interior salgan rápidamente. Una vez que el calor inicial se ha disipado, se pueden cerrar las ventanillas para que el sistema de climatización comience a trabajar en un ambiente más fresco. De esta manera, la eficiencia de enfriamiento mejora drásticamente y la sensación térmica es mucho más agradable.
El método de enfriamiento físico de la DGT
La Dirección General de Tráfico (DGT) también propone un truco rápido para bajar la temperatura sin necesidad de arrancar el motor. Los pasos son los siguientes:
- Baja la ventanilla trasera del lado del copiloto (la que está en diagonal al conductor).
- A continuación, abre y cierra repetidamente la puerta del conductor varias veces.
Con este sencillo gesto, se utiliza la diferencia de presión para extraer rápidamente el aire caliente del interior. En solo unos segundos, la temperatura del habitáculo puede descender casi 10 °C.
En autopista: cerrar ventanillas y usar el aire es más económico
En cuanto al dilema sobre el consumo de combustible entre abrir las ventanillas o usar el aire acondicionado, la DGT también ofrece una guía clara. Al circular por ciudad a velocidades inferiores a 80 km/h, ventilar con las ventanillas abiertas tiene un impacto mínimo en el consumo y es la opción más económica para refrescarse. Sin embargo, cuando la velocidad supera los 110 km/h, llevar las ventanillas bajadas afecta gravemente a la aerodinámica del vehículo, aumentando la resistencia al aire y disparando el consumo. En esta situación, subir las ventanillas y encender el climatizador es la opción más eficiente, pudiendo ahorrar aproximadamente 0,3 litros de combustible por cada cien kilómetros.