Gasto récord en la vuelta al cole de 2026

Con la llegada de septiembre, la vuelta al cole en España supone una importante presión económica para muchas familias. Según las últimas estadísticas, se prevé que el gasto medio de las familias españolas en material escolar por alumno supere los 500 euros en 2026, marcando un máximo histórico. Este importe incluye principalmente mochilas nuevas, papelería, ropa y material de estudio, y no contempla otros gastos obligatorios como la matrícula, el comedor escolar, las actividades extraescolares y la cuota de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA). Si se suman todos los gastos relacionados con la educación, el desembolso total anual por alumno podría ascender a unos 2000 euros, lo que supone un duro reto para el presupuesto del hogar medio.
Planificación e inventario: el primer paso para ahorrar
Para hacer frente a los crecientes costes de la vuelta al cole, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha propuesto una serie de recomendaciones destinadas a aligerar la carga familiar. La regla principal es “hacer inventario antes de comprar”. Antes de adquirir el material para el nuevo curso, la OCU aconseja a las familias que revisen a fondo los artículos que ya tienen, como mochilas, estuches o ropa. Si el material del año pasado está en buenas condiciones y se puede seguir utilizando, no es necesario volver a comprarlo. Además, se recomienda a los padres que planifiquen con antelación su lista de la compra, que aprovechen las promociones de pretemporada para adquirir artículos de primera necesidad y que tengan cuidado con las compras irracionales provocadas por los “descuentos” para evitar acumular cosas innecesarias.
Aprovechar la segunda mano y los recursos públicos
La economía circular es otra forma importante de ahorrar dinero. La OCU anima a los padres a participar activamente en el intercambio y uso compartido de artículos de segunda mano. Intercambiar o ceder libros, uniformes y material escolar que aún se puedan utilizar a través de plataformas organizadas por los propios padres, los colegios o las AMPA, no solo reduce directamente los gastos familiares, sino que también ayuda a fomentar la conciencia ecológica y el ahorro. Al mismo tiempo, los padres deben informarse activamente sobre si su comunidad autónoma dispone de un programa de préstamo gratuito de libros de texto. Muchos centros educativos proporcionan material a los alumnos a través de este tipo de programas, pero suelen requerir una solicitud previa, por lo que no hay que esperar a los días previos al inicio de las clases para tramitarla. En el caso de las lecturas extraescolares recomendadas por el colegio, acudir primero a la biblioteca pública para pedirlas prestadas también es una forma eficaz de evitar gastos innecesarios.
Consumo inteligente: comparar precios y probar en tiendas físicas
A la hora de comprar artículos de mayor valor, una estrategia de consumo inteligente resulta especialmente importante. En el caso de los dispositivos electrónicos de aprendizaje, como tabletas y ordenadores portátiles, la OCU recomienda encarecidamente a los consumidores que comparen precios. Según los estudios, la diferencia de precio del mismo modelo y marca de producto electrónico entre distintos comercios puede llegar a ser de 150 euros, por lo que una buena comparación antes de tomar una decisión puede suponer un ahorro considerable. Por último, al comprar ropa y calzado, hay que llevar a los niños a probarse en las tiendas físicas siempre que sea posible. Esto asegura un buen ajuste, reduce eficazmente las molestias de las devoluciones por tallas incorrectas y ahorra tiempo y posibles costes de envío.