El deterioro de las condiciones sanitarias desata una crisis de salud pública
Han pasado unas tres semanas desde la llegada masiva de inmigrantes al enclave español de Ceuta. Debido a la falta generalizada de instalaciones básicas de acogida, un gran número de inmigrantes se ve obligado a dormir al raso en playas, laderas y barrancos. Este entorno de hacinamiento y condiciones precarias ha provocado un drástico aumento en la incidencia de enfermedades infecciosas en la zona.
El líder del principal partido de la oposición, el Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, confirmó tras reunirse con los responsables de los colegios de médicos y enfermería de Ceuta que en la ciudad ya se han diagnosticado varios casos de tuberculosis y varicela, y más de 450 de gastroenteritis. De forma alarmante, un brote de sarna se ha extendido incluso al personal militar local. Feijóo aprovechó la ocasión para instar públicamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a que afronte el riesgo para la salud pública, implementando cuarentenas de emergencia para los inmigrantes diagnosticados. Además, criticó duramente a la ministra de Sanidad, Mónica García, por estar de vacaciones durante una crisis territorial, visitando la zona solo 17 días después del inicio de los acontecimientos.
Presión del PP: defensa de la repatriación total y el control fronterizo
Las discrepancias entre el Gobierno central y la oposición se han agudizado en torno a la acogida de los menores inmigrantes. Feijóo se opuso claramente al traslado de 500 menores a la península para su acogida. Subrayó que España debe seguir la postura general de la Unión Europea y acelerar la repatriación de todos los menores a Marruecos, para ser entregados a sus familias o a los servicios de protección de menores marroquíes.
Para hacer frente a los retrasos actuales en la tramitación, Feijóo exigió al Ministerio del Interior que refuerce el personal de Extranjería en Ceuta, implementando un sistema de tres turnos de trabajo ininterrumpidos para acelerar los procedimientos de repatriación con un criterio de ‘emergencia’. En respuesta al argumento del Gobierno de que la repatriación de menores podría constituir una expulsión ilegal, replicó que tanto la legislación española como la europea contemplan procedimientos legales para la repatriación, y que el Gobierno debería ejecutarlos con urgencia conforme a la ley. Además, acusó a las contradicciones políticas dentro de la coalición de gobierno de provocar una parálisis en la gestión y afirmó que las comunidades autónomas gobernadas por el PP no cederán a la ‘trampa política’ del Gobierno central de imponer la acogida forzosa de inmigrantes.
La frecuencia de incidentes violentos agrava la preocupación por la seguridad pública
Además del riesgo para la salud pública, la seguridad ciudadana en Ceuta también se enfrenta a graves desafíos, con una notable disminución de la sensación de seguridad entre la población local. Según un informe de la policía de Ceuta, sobre las 4:30 de la madrugada de un domingo reciente, un agente de la Guardia Civil fuera de servicio fue rodeado y agredido violentamente por al menos cinco personas en la Avenida Cañonero Dato. La Policía Nacional intervino rápidamente y detuvo a tres sospechosos por presunto intento de robo con violencia y resistencia grave a la autoridad. La investigación preliminar indica que los tres jóvenes eran inmigrantes que habían entrado ilegalmente en Ceuta el 30 de julio.
Este tipo de incidentes violentos confirma las preocupaciones de Feijóo sobre la situación de seguridad en la zona. Señaló que, debido al continuo deterioro de la seguridad, algunas mujeres en Ceuta ya no se atreven a salir solas después de las ocho de la tarde, y el inminente inicio del nuevo curso escolar plantea riesgos desconocidos para la seguridad de los niños locales. Feijóo criticó duramente al presidente Sánchez por su actitud laxa ante una crisis fronteriza de gran envergadura, señalando que no solo ha provocado inestabilidad social a nivel nacional, sino que también ha dañado gravemente la reputación de España ante sus aliados en los ámbitos diplomático, interior y de defensa.