1. Visitas con identidades falsas para sondear a los residentes
Uno de los métodos de sondeo más directos de los delincuentes es hacerse pasar por vendedores, técnicos de reparaciones o encuestadores, llamando al timbre o a la puerta para comprobar si hay alguien en casa. Si la misma persona vuelve en diferentes horarios y durante la conversación intenta preguntar sobre tus rutinas, la composición de tu familia o tus próximos planes de vacaciones, debes estar alerta de inmediato. Aunque no todo el personal de servicios a domicilio tiene malas intenciones, ante aquellos que se comporten de manera extraña e insistan en obtener información privada, evita revelar cualquier dato y termina la conversación lo antes posible.
2. Marcas ocultas para saber si la vivienda está vacía
Un método más discreto consiste en dejar marcas difíciles de detectar cerca de las puertas o ventanas de la vivienda objetivo. Los ladrones pueden colocar pequeñas piezas de plástico, trozos de papel o cinta adhesiva transparente en el resquicio de la puerta, la cerradura o la parte inferior del marco. El propósito de estas marcas es verificar si la puerta ha sido abierta durante un período de tiempo. Si la marca permanece intacta, los delincuentes deducen que la vivienda podría estar desocupada por un largo tiempo. Además, algunas bandas criminales utilizan un sistema de símbolos específico, dejando señales en paredes, buzones o aceras para comunicar información como ‘fácil de entrar’, ‘hay alarma’ o ‘está vacía’. Si encuentras alguno de estos objetos o símbolos desconocidos, retíralos inmediatamente y vigila si vuelven a aparecer.
3. Rebuscar en la basura para recopilar información sensible
La basura es otra fuente potencial de filtración de información familiar. Cartas, facturas, etiquetas de paquetes o documentos con datos personales desechados sin cuidado pueden convertirse en una fuente de inteligencia para los delincuentes. Analizando esta información, pueden reconstruir el nombre del propietario, su número de teléfono, cuentas bancarias e incluso sus hábitos de vida. Para evitar este riesgo, los expertos en seguridad recomiendan destruir todos los documentos que contengan datos personales con una trituradora de papel o rompiéndolos completamente antes de tirarlos, para asegurar que la información no pueda ser recuperada.

4. Merodeo y vigilancia directa en los alrededores
Tras seleccionar un objetivo preliminar, algunos ladrones proceden a una observación directa en el lugar. Si notas a extraños merodeando o permaneciendo por largos períodos cerca de tu vivienda, observando o fotografiando puertas, ventanas o balcones, es muy probable que se trate de un acto de vigilancia previo a un robo. Los expertos aconsejan que, si te encuentras en una situación así, no te enfrentes a ellos directamente. Mantén la distancia y contacta de inmediato a la Policía Nacional o a la Guardia Civil. Asimismo, si planeas ausentarte por un largo período, pide a un familiar o amigo que revise la casa y recoja el correo periódicamente, o utiliza temporizadores para encender las luces y simular que hay gente en casa, reduciendo así eficazmente el riesgo de ser un objetivo.